“En Cisjordania se está produciendo un intento violento y criminal de limpieza étnica”, afirmó Ehud Olmert en un artículo publicado el jueves en el diario hebrero Haaretz.
Según el expremier israelí, grupos de colonos armados atacan de forma organizada a los palestinos, persiguiéndolos, hiriéndolos e incluso asesinándolos, con el objetivo de expulsarlos de sus tierras. Los ataques incluyen la quema de campos de olivos, viviendas y vehículos palestinos, asaltos a hogares y agresiones físicas contra civiles indefensos.
“El objetivo es vaciar la tierra de palestinos para preparar el terreno para la expansión de los asentamientos judíos y allanar el camino hacia la anexión total de estas zonas”, apostilló.
Al responsabilizar directamente a la policía y al ejército israelíes por permitir estos crímenes, Olmert aseguró que las fuerzas de seguridad no solo hacen la vista gorda, sino que actúan como cómplices. “Las milicias de colonos operan con apoyo directo e indirecto de funcionarios del régimen sionista”, detalló.
Asimismo, criticó el servicio de seguridad interna israelí (Shin Bet, conocido también como Shabak) por no aplicar contra los colonos extremistas las mismas medidas que emplea contra los palestinos, ni actuar de forma preventiva para frenar el llamado terrorismo judío.
Olmert calificó al ministerio de asuntos militares de Israel como cómplice de estos crímenes, recordando las recientes declaraciones del ministro de asuntos militares, Israel Katz, quien anunció el fin de las órdenes de detención administrativa contra colonos. Dicha medida envía “un mensaje claro a los alborotadores de que no habrá consecuencias”, agregó Olmert.
“El ejército israelí en los territorios ocupados no solo no interviene para impedir los disturbios, sino que en muchos casos coopera con los colonos o permanece presente sin actuar”, añadió.
Según el artículo, los colonos extremistas operan en un entorno de total impunidad, protegidos por líderes religiosos, dirigentes del movimiento colono y autoridades regionales en Cisjordania ocupada.
Ante esta situación, Olmert instó a la comunidad internacional a adoptar medidas concretas para obligar al gabinete israelí precedido por Benjamín Netanyahu a detener los crímenes contra la humanidad cometidos bajo su patrocinio y protección.
Además, señaló que Netanyahu y su gabinete son responsables de los crímenes de guerra cometidos en Cisjordania ocupada.
La violencia en Cisjordania ocupada se ha intensificado drásticamente desde el inicio de la guerra genocida de Israel contra Gaza en octubre de 2023. Desde entonces, al menos 1112 palestinos han sido asesinados y cerca de 11 500 han resultado heridos en ataques del ejército israelí y de colonos, mientras que más de 21 000 personas han sido detenidas o secuestradas por las fuerzas de ocupación.
Ante esta coyuntura, las organizaciones de derechos humanos llevan meses advirtiendo sobre el riesgo creciente de una limpieza étnica en Cisjordania ocupada por parte de Israel.
En julio de 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó que la prolongada ocupación israelí de la Palestina histórica es ilegal y exigió el desmantelamiento de todos los asentamientos en Cisjordania y Al-Quds Este (Jerusalén).
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