• Palestinos caminan cerca de edificios destruidos en un día lluvioso en el este de la ciudad de Gaza, Franja de Gaza, el 16 de noviembre de 2025.
Publicada: viernes, 6 de febrero de 2026 6:49

La organización de DD.HH. Euro-Med advirtió que vincular la reconstrucción de Gaza a la desmilitarización ignora crímenes contra civiles y socava el derecho internacional.

En un comunicado difundido este jueves, el Monitor Euromediterráneo de Derechos Humanos (Euro-Med) advirtió que vincular la reconstrucción de Gaza a la desmilitarización legitima el genocidio que Israel está cometiendo contra la población de Gaza y viola las normas básicas del derecho internacional.

Euro-Med sostuvo que esta medida constituye un intento deliberado de ignorar los graves crímenes cometidos contra la población civil y la infraestructura civil en Gaza. “Vincular la reconstrucción a la desmilitarización viola las normas fundamentales del derecho internacional, incluidas las obligaciones imperativas de proteger a los civiles”, argumentó.

Asimismo, enfatizó que Gaza ha sufrido una destrucción casi total desde la guerra genocida de Israel iniciada en octubre de 2023, con daños generalizados a la infraestructura civil, viviendas, hospitales y servicios esenciales. Según el grupo, condicionar la recuperación humanitaria y la supervivencia a requisitos políticos o de seguridad ajenos a las obligaciones de protección de la población civil equivale a ignorar los graves crímenes de Israel contra los palestinos, convirtiendo los derechos de las víctimas en instrumentos de coerción.

La organización pro-DD.HH. condenó de manera específica las recientes declaraciones de la alta representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas. En declaraciones realizadas el 29 de enero y el 2 de febrero de 2026, Kallas afirmó que la reconstrucción de Gaza dependerá de la desmilitarización del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS).

La jefa de la Diplomacia europea reiteró esta posición tras una reunión del Consejo de Asuntos Exteriores, en la que destacó la reapertura parcial del paso fronterizo de Rafah como un “paso concreto y positivo” dentro de un plan de paz más amplio, al tiempo que subrayó que, aunque la ayuda urgente es necesaria, la reconstrucción estará condicionada a que HAMAS entregue sus armas.

 

Kallas ha presentado este planteamiento como parte del apoyo europeo a un marco de alto el fuego, que incluiría reformas de gobernanza, acceso humanitario y el debate sobre una administración palestina tecnocrática con participación internacional.

Euro-Med Monitor calificó estas declaraciones como una desviación de las obligaciones legales de la Unión Europea de prevenir el genocidio y proteger a la población civil, y acusó al bloque de reforzar su complicidad en la guerra israelí contra los civiles palestinos.

La organización exigió que Kallas se retracte públicamente de sus afirmaciones y pidió a la UE abstenerse de políticas que, según denunció, ofrecen cobertura política a la continuación de la violencia. Asimismo, instó al bloque a priorizar la ayuda humanitaria incondicional, la reparación de infraestructuras y la reconstrucción sin precondiciones políticas o militares.

Las críticas se producen en un contexto de frágiles dinámicas posteriores al alto el fuego en Gaza. Entre los avances recientes figura la reapertura limitada del paso de Rafah para la entrada de ayuda humanitaria y evacuaciones médicas, aunque persisten restricciones significativas.

 

Euro-Med, una organización independiente con oficinas en Europa y en la región de Asia Occidental y Norte de África, ha documentado de forma sistemática presuntas violaciones israelíes en Gaza, incluida la destrucción de cementerios, la obstrucción de la ayuda humanitaria y la reconfiguración del territorio mediante demoliciones. La entidad ha reclamado reiteradamente mecanismos de rendición de cuentas, embargos de armas y el reconocimiento internacional de la situación como genocidio.

Por su parte, la Unión Europea sostiene que es el mayor donante humanitario de los palestinos y afirma que apoya la reconstrucción de Gaza cuando se den las condiciones adecuadas, al tiempo que insiste en que HAMAS no debe desempeñar ningún papel en la futura gobernanza del territorio.

Para Euro-Med, este enfoque condicionado perpetúa la impunidad y socava el derecho de la población civil a la vida, la recuperación y la dignidad en un territorio descrito como prácticamente devastado.

Según autoridades sanitarias palestinas, desde el alto el fuego las fuerzas israelíes han asesinado al menos a 527 palestinos y han herido a otros 1447. Desde el inicio de la ofensiva israelí el 7 de octubre de 2023, más de 71 000 palestinos han muerto y más de 171 000 han resultado heridos, la mayoría mujeres y niños, mientras cerca del 90 % de la infraestructura de Gaza ha sido destruida.

zbg/hnb