• El ministro de Derechos Humanos de Brasil, Gustavo do Vale Rocha, en una entrevista exclusiva con la estatal Agencia Brasil, 12 de julio de 2018.
Publicada: viernes, 13 de julio de 2018 17:06
Actualizada: viernes, 13 de julio de 2018 18:25

EE.UU. viola ‘los derechos humanos básicos’ al separar a niños de inmigrantes de sus padres, denuncia el ministro brasileño de Derechos Humanos.

“Nosotros entendemos que cada país tenga su legislación específica, pero no podemos aceptar que esa legislación viole los derechos humanos básicos, como el de reunión de familias. Nuestra preocupación es que los derechos humanos estén asegurados de forma plena”, ha declarado este viernes el ministro brasileño Gustavo do Vale Rocha a la estatal Agencia Brasil.

El número de niños brasileños aún separados de sus padres varía a diario y podría estar en torno a 50, ha afirmado el alto funcionario, para quien el caso más preocupante es el de una niña de ocho años a la que EE.UU. ha dejado sola en un refugio.

El ministro de Derechos Humanos ha puesto de relieve que está determinado a garantizar que las familias se reúnan de forma definitiva.

Nosotros entendemos que cada país tenga su legislación específica, pero no podemos aceptar que esa legislación viole los derechos humanos básicos, como el de reunión de familias. Nuestra preocupación es que los derechos humanos estén asegurados de forma plena”, ha indicado el ministro de Derechos Humanos de Brasil, Gustavo do Vale Rocha.

 

Do Vale Rocha tiene previsto trasladarse mañana 14 de julio a EE.UU. para mantener una serie de reuniones con representantes de Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos (OEA), en las que se analizará la situación de los inmigrantes.

El responsable brasileño se ha mostrado moderadamente optimista respecto a su viaje, destacando que el Poder Judicial de EE.UU. tiene una actitud muy diferente al Ejecutivo de Donald Trump, puesto que se esfuerza para reunir a las familias inmigrantes.

El Gobierno de Trump ha sido muy criticado, dentro y fuera de EE.UU., por su política de “tolerancia cero” frente a la inmigración irregular, que ha conducido a la separación de las familias sin papeles en la frontera con México. La política del inquilino de la Casa Blanca implica tratar como criminales a los indocumentados que entran al país.

Según el secretario de Salud y Servicios Human de EE.UU., Alex Azar, casi 3000 niños y niñas inmigrantes han sido separados de sus padres tras haber entrado en el país norteamericano.

En junio, las Naciones Unidas instaron a Washington a dejar de lado esta práctica, considerando que se trata de algo “inadmisible”.

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