Los medios de comunicación israelíes han informado del arresto de decenas de elementos israelíes desde el inicio de la guerra de 12 días impuesta por Israel a Irán en junio, acusados de espionaje para Teherán. A pesar de los intentos de Israel por minimizar este fenómeno, las detenciones ponen de relieve un patrón recurrente de infiltración que socava el mito de la invulnerabilidad israelí.