Elimelech Stern, un estudiante de 22 años del instituto Yeshiva en Beit Shemesh, acusado de realizar misiones de espionaje para Irán, fue condenado el lunes a tres años de prisión y al pago de una multa de 10 000 shéquels, han informado este jueves los medios hebreos.
Según Times of Israel, citando al juez del tribunal distrital de Al-Quds (Jerusalén), su delito es grave, pero la sentencia es relativamente leve, ya que su motivación fue económica y no ideológica.
El juez confirmó que “el delito por el que el acusado ha sido condenado es grave y tiene un alto potencial de dañar la seguridad de Israel y socavar su existencia”.
Según este informe, Stern ha sido condenado por mantener relaciones con un agente extranjero y conspirar para generar una amenaza.
De acuerdo a las acusaciones, en 2024 realizó varias misiones para un agente de inteligencia iraní a cambio de dinero.
Otros dos detenidos por espionaje para Irán
Además, el régimen israelí ha detenido a otros dos colonos israelíes de unos 20 años, acusados de espionaje y presuntos vínculos con las agencias de inteligencia de Irán, han anuciado este jueves el servicio de seguridad Shin Bet y la policía de Israel.
Conforme a las afirmaciones de los servicios de seguridad israelíes, los dos sospechosos, residentes de la zona de Jerusalén, fueron arrestados en enero de 2026.
Los detenidos habrían estado en comunicación con agentes iraníes, y habrían llevado a cabo tareas asignadas a cambio de pagos económicos, a pesar de conocer la identidad de la otra parte, según el informe.
Los medios de comunicación israelíes han informado del arresto de decenas de elementos israelíes desde el inicio de la guerra de 12 días impuesta por Israel a Irán en junio, acusados de espionaje para Teherán. A pesar de los intentos de Israel por minimizar este fenómeno, las detenciones ponen de relieve un patrón recurrente de infiltración que socava el mito de la invulnerabilidad israelí.
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