• Altas autoridades de los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) durante el ejercicio militar conjunto con Estados Unidos.
Publicada: jueves, 5 de febrero de 2026 3:09

Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) junto a EE.UU. concluyeron sus maniobras, tras 11 días marcados por la creciente tensión con Irán.

Según informó el Ministerio del Interior de Catar —país anfitrión del operativo— en las actividades del ejercicio “Arab Gulf Security 4” “participaron agencias y fuerzas de seguridad de los países del CCG -Catar, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Arabia Saudí, Kuwait y Baréin-, junto con unidades especializadas del país amigo Estados Unidos”.

La cartera destacó que “estas operaciones sobre el terreno demostraron un alto nivel de preparación, profesionalismo y capacidad avanzada para afrontar los desafíos de seguridad”, subrayando además que “reflejaron la eficiencia de la coordinación sobre el terreno y operativa entre las fuerzas participantes”.

El comunicado añadió que los ejercicios, que incluyeron más de 260 horas de entrenamiento en más de 70 escenarios —desde lucha antiterrorista hasta protección de infraestructuras críticas— evidenciaron “la rápida respuesta ante incidentes, lo que contribuye a fortalecer el trabajo conjunto de seguridad en el Golfo”.

La ceremonia de clausura reunió a los principales responsables de seguridad de los países del (CCG, países árabes ribereños del Golfo Pérsico), junto al comandante del Comando Central de las Fuerzas Navales de EE.UU., el vicealmirante Curt Renshaw, quien también dirige la Quinta Flota y las Fuerzas Marítimas Combinadas.

 

Los ejercicios “Arab Gulf Security”, que se celebran cada dos a cuatro años, son considerados el pilar central del sistema de seguridad del CCG, al ofrecer un entorno operativo realista y reforzar la coordinación entre los Estados miembros.

La edición de este año coincidió con un repunte de la tensión regional, alimentado por las reiteradas advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, de recurrir a la fuerza militar contra Irán si no se abrían negociaciones sobre su programa nuclear. En ese contexto, Washington desplegó el portaaviones USS Abraham Lincoln, tres destructores de misiles guiados y miles de efectivos adicionales cerca de aguas iraníes, después de que Trump afirmara que apoyaría a los “manifestantes pacíficas” en las protestas.

Teherán ha reiterado una y otra vez que no quiere una guerra, avisando que un conflicto incendiaría toda Asia Occidental. En este sentido, el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, alertó últimamente a Estados Unidos de que “si inicia la guerra, esta vez será una guerra regional”.

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