De acuerdo con el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC, por sus siglas en inglés), el paquete incluye 3800 millones de dólares vinculados al Memorando de Entendimiento entre EE. UU. e Israel.
Esa suma se compone de 3300 millones de dólares en asistencia directa en materia de seguridad y 500 millones de dólares para programas de defensa antimisiles, incluidos el Domo de Hierro y Arrow.
Más allá de la asistencia central, la legislación incrementa la financiación de varias iniciativas conjuntas. Se destinan 47,5 millones de dólares a la cooperación en tecnologías emergentes entre ambos países, lo que representa un aumento de 27,5 millones de dólares.
Asimismo, se han asignado 75 millones de dólares para la cooperación en la lucha contra drones y sistemas de energía dirigida, y 80 millones de dólares para la defensa contra túneles.
El gobierno de Trump ha destinado 37,5 millones de dólares para un plan de fortalecimiento económico entre palestinos e israelíes, bajo la “Ley de Asociación para la Paz en Asia Occidental Nita Lowey”, y 3 millones de dólares para proyectos conjuntos de desarrollo internacional.
Aunque asegura apoyar la cooperación entre palestinos e israelíes, el nuevo presupuesto elimina la financiación a organismos internacionales que respaldan a los palestinos.
La medida prohíbe expresamente la financiación de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), alegando la supuesta participación de algunos de sus empleados en las operaciones de la “Tormenta de Al-Aqsa” del 7 de octubre de 2023.
Asimismo, se bloquea la ayuda estadounidense al Tribunal Penal Internacional, a la Corte Internacional de Justicia y a la comisión investigadora del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre Israel.
Trump, ha firmado la ley menos de tres horas después de su aprobación final en la Cámara de Representantes, en una acción que, según la Casa Blanca, buscaba evitar el cierre del gobierno federal hasta el 30 de septiembre.
Estados Unidos ha sido criticado durante mucho tiempo por brindar apoyo a Israel en su guerra y genocidio contra los palestinos en la Franja de Gaza, donde ha asesinado a más de 71 803 personas y dejado más de 171 570 palestinos heridos, en su mayoría mujeres y niños, desde octubre de 2023.
Varios legisladores estadounidenses, entre ellos el senador Bernie Sanders, han hecho llamados frecuentes para que el Gobierno de EE.UU. deje de suministrar armas a Israel y deje de ser cómplice de su guerra en Gaza.
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