• Ataques israelíes golpean edificios residenciales en Kfar Tebnit y Ain Qana, sur del Líbano, el 2 de febrero de 2026. (Foto: AP)
Publicada: miércoles, 4 de febrero de 2026 18:51

El presidente del Líbano, Joseph Aoun, ha condenado a Israel por su “crimen ambiental” tras informes de que dispersó una sustancia tóxica sobre el sur del país árabe.

Aoun ha indicado este miércoles que ha instruido a las agencias gubernamentales a agotar todos los canales diplomáticos y legales para “hacer frente a esta agresión”, que consideró una “clara violación” de la soberanía libanesa.

“Esto constituye un crimen ambiental y de salud contra los ciudadanos libaneses y su territorio”, ha afirmado, según la Agencia Nacional de Noticias del Líbano, añadiendo que el hecho representa “la continuación de los repetidos ataques israelíes contra el Líbano y su pueblo”.

El mandatario también ha denunciado que “estas prácticas peligrosas, que afectan tierras agrícolas, los medios de vida de los ciudadanos y ponen en riesgo su salud y el medio ambiente, requieren que la comunidad internacional y las organizaciones pertinentes de las Naciones Unidas asuman su responsabilidad para detener estos ataques”.

Por su parte, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL) informó el 2 de febrero que el ejército israelí les notificó sobre planes para liberar una “sustancia química no tóxica” desde el aire en zonas cercanas a la frontera.

“[El ejército israelí] indicó que los cascos azules debían mantenerse alejados y bajo resguardo, lo que obligó a cancelar más de una docena de actividades”, señaló la FINUL.

 

De igual manera, Stephane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, precisó que UNIFIL suspendió sus operaciones durante nueve horas debido al ataque y que luego trabajó junto al ejército libanés para recoger muestras de la sustancia pulverizada, que serán analizadas para determinar su toxicidad.

UNIFIL condenó las “acciones deliberadas y planificadas” del ejército israelí, que limitaron la capacidad de los cascos azules para cumplir con sus mandatos y pusieron en riesgo su salud y la de los civiles.

“Cualquier actividad que pueda poner en riesgo a los cascos azules y a los civiles es motivo de seria preocupación”, afirmó Dujarric el lunes. “Reiteramos nuestro llamado a todas las partes para que cumplan plenamente con sus obligaciones según la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad”.

El régimen de Israel ha matado a más de 4000 personas y herido a casi 17 000 más desde su ofensiva en el Líbano en octubre de 2023.

Más de 350 personas han muerto por fuego israelí desde que entró en vigor la tregua en noviembre de 2024. Bajo el alto el fuego, las fuerzas israelíes debían retirarse por completo del sur del Líbano, pero solo lo han hecho de manera parcial, manteniendo presencia militar en cinco puestos avanzados.

En enero, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Líbano presentó una queja ante la ONU, señalando 2036 casos de violaciones israelíes del alto el fuego durante el último trimestre de 2025.

ayk/rba