Una agenda bilateral sobre seguridad, inversiones, comercio, narcotráfico, países vecinos y otros centraron el encuentro entre los presidentes Gustavo Petro de Colombia y Donald Trump de Estados Unidos.
Desde la Embajada de Colombia en Washington, este grupo de ciudadanos manifestaba su apoyo al presidente Petro, pero también condenan injerencias y actos de guerra en contra de países vecinos, incluyendo las recientes tensiones entre ambos mandatarios a resultas del secuestro y prisión del presidente legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro.
Trump había amenazado a Petro el pasado enero con intervenciones militares en contra de Colombia. No obstante, estos planes no llegaron a materializarse. Con todo, activistas aseguran que la Neo Doctrina Monroe es un pilar fundamental del trumpismo.
Mientras tanto, desde Colombia, masivos actos en las principales ciudades del país seguían los eventos. Los ciudadanos de la Patria Grande, dicen sentirse representados por Petro ante las acciones hostiles del imperio.
Indudablemente, el legado de las relaciones bilaterales históricas entre Estados Unidos y Colombia marca una escena de coloniaje e injerencias; imperialismo y violaciones a los derechos humanos y otros. Y es por esto, precisamente que para muchos colombianos, Petro, marca un antes y un después.
Marcelo Ali Sánchez, Washington.
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