El diario israelí Haaretz ha informado que las fuerzas del régimen han aceptado oficialmente el balance de muertos publicado por las autoridades de Gaza, marcando la primera vez que el ejército del régimen valida cifras del Ministerio de Salud palestino desde el inicio del conflicto.
Según el último recuento difundido el miércoles, 71 667 personas han sido asesinadas y 171 343 han resultado heridas como consecuencia de los ataques israelíes. Las fuerzas israelíes han señalado que están analizando cuántos de estos muertos eran combatientes y cuántos civiles.
Hasta ahora, Israel había sido reticente a aceptar públicamente estas cifras, calificándolas de “estadísticas de HAMAS (Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina)”, “manipuladas” o “propaganda”.
Incluso funcionarios estadounidenses, como el expresidente Joe Biden, declararon no confiar en los datos palestinos, y el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, describió al Ministerio de Salud de Gaza como “un frente para HAMAS”.
La validación de estos datos representa un giro significativo en la posición israelí. Según Haaretz, ahora, los militares consideran las cifras como base para análisis internos, aunque advierten que los números podrían ser mayores, ya que no incluyen cuerpos atrapados bajo escombros ni víctimas de hambre o enfermedades derivadas de la grave crisis humanitaria.
La guerra genocida lanzada por Israel en octubre de 2023, con apoyo directo de Estados Unidos, ha dejado más de 71 000 muertos, la mayoría mujeres y niños, y ha destruido alrededor del 90 % de la infraestructura civil de Gaza.
A pesar del alto el fuego vigente desde el 10 de octubre de 2025, Israel no ha puesto fin a los asesinatos de civiles en Gaza, donde 492 personas han muerto desde el inicio de la tregua.
Por su parte, HAMAS y la comunidad internacional han urgido presión sobre Israel para cumplir con los acuerdos de alto el fuego y permitir la entrada de ayuda humanitaria, pero las restricciones continuas agravan la crisis.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que 2,4 millones de palestinos, incluidos 1,5 millones de desplazados, viven en condiciones extremas, mientras el costo de reconstrucción de Gaza se aproxima a 70 000 millones de dólares.
Este reconocimiento de Israel sobre las cifras de víctimas, aunque limitado, subraya la magnitud de la catástrofe humanitaria en Gaza y pone de manifiesto la responsabilidad que tiene la comunidad internacional para cesar la impunidad del régimen y pedir rendición de cuentas por sus crímenes.
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