• Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez
Publicada: lunes, 5 de enero de 2026 1:23

España condenó el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la ofensiva militar de EE.UU., y exigió respeto al derecho internacional en Venezuela.

“Condenamos con rotundidad la reciente violación de la legalidad internacional en Venezuela”, afirmó el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, el domingo en una carta a los militantes del PSOE (Partido Socialista Obrero Español), en la que se refirió a la operación militar de Estados Unidos en el país sudamericano.

El mandatario añadió que España mantiene su compromiso con la soberanía venezolana y el respeto al derecho internacional, pese a las acciones de EE.UU. que calificó de agresión.

Además, destacó que la comunidad internacional debía actuar de manera firme para proteger la legalidad y la paz en América Latina. 

Asimismo, Sánchez reafirmó que el país continuará defendiendo los principios de justicia y respeto a los derechos de los pueblos frente a cualquier intervención externa.

 

El presidente del Ejecutivo español expresó solidaridad con otros pueblos afectados por conflictos internacionales, mencionando específicamente a Ucrania y Palestina: “El sufrimiento de los pueblos de Ucrania y Palestina recuerda la importancia de contar con un Gobierno que defienda el derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos”.

Estas declaraciones se produjeron tras la agresión militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y generó alarma internacional por la violación del derecho internacional y la soberanía del país suramericano.

La agresión militar estadounidense ha desatado un aluvión de críticas y condenas a nivel internacional, desde las Naciones Unidas que han advertido que el ataque constituye “un precedente peligroso”, hasta Irán, Rusia, China y muchos países latinoamericanos que han considerado el secuestro de Maduro como un acto de terrorismo de Estado, enfatizando que Venezuela “tiene el derecho a decidir su propio destino sin ninguna intervención destructiva”.

mep/hnb