Este sábado, en una ceremonia de conmemoración de un mártir del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), el miembro del Parlamento libanés Hassan Ezzedine ha subrayado que Irán cuenta con capacidades militares que aún no han sido reveladas.
“Si [EE.UU.] no llega a un acuerdo y deciden lanzar un ataque militar contra Irán, tengan la seguridad de que la República Islámica posee capacidades y recursos que no han sido revelados en su totalidad a la inteligencia estadounidense, las agencias de inteligencia mundiales ni los satélites”, ha resaltado.
Al afirmar que Irán ha tomado una posición en las negociaciones que “no es débil absoluto”, ha sostenido que Teherán ha llegado a la mesa de negociaciones “confiando en su fuerza y capacidad militar para enfrentarse a Estados Unidos”.
Ha remarcado que Irán no izará la bandera blanca y no cederá ante demandas del presidente de EE.UU., Donald Trump. “Irán no renunciará a sus derechos, sus intereses nacionales y regionales, su seguridad, estabilidad ni su sistema”, ha acentuado.
En alusión a la afirmación del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, de que las armas iraníes pueden hundir los portaviones estadounidenses, el diputado ha aseverado que “la respuesta a esta amenaza es la posesión de un misil capaz de hundir” a buques de guerra de EE.UU. “Si Dios quiere, traerá como consecuencia la derrota y la humillación de Estados Unidos y la pérdida de su prestigio”, ha agregado.
En reacción a la escalada de las tensiones entre Teherán y Washington en las últimas semanas y el despliegue de portaviones de EE.UU. en la región de Asia Occidental, Teherán advierte que cualquier acción militar “se considerará el inicio de una guerra”, al tiempo que afirma sus fuerzas armadas están “con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión”; no obstante, expresa su disposición a mantener un “diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos”.
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