• Los manifestantes intentan bloquear la llegada de los vehículos militares en el centro de Docklands ExCel de Londres, capital del Reino Unido. 9 de septiembre de 2015
Publicada: martes, 15 de septiembre de 2015 17:53

Activistas antiarmas han protestado este martes frente a una de las ferias más grandes de armas del mundo, en el centro de Docklands ExCel de Londres, capital del Reino Unido.

Esta crítica se suma a una semana de protestas de grupos antiguerra y antiarmas que piden al Gobierno británico el cese de la venta de armas a los países con registros comprobados de abuso de los derechos humanos.

Estos participantes hacen enormes cantidades de dinero mediante la fabricación de armas y equipos que matan a personas de todo el mundo”, se lee en los carteles de los activistas antiarmas.

Según afirma Amnistía Internacional (AI), nueve compañías fabricantes de armas del Reino Unido, las cuales participarán en el Equipamiento de la Defensa y Seguridad Internacional (DSEI, por sus siglas en inglés) de 2015, han violado las leyes que rigen el país europeo.

Más de 1500 expositores de 50 países asistirán a este evento de cuatro días de duración (desde el 15 hasta el 18 de septiembre), en el que habrá una plataforma junto al río Támesis para exhibir ocho buques de guerra.

Antes de la apertura de la feria, el famoso grafitero británico Banksy y AI se unieron para distribuir por toda la capital británica carteles en los que se destacaba el récord de muertes registrado por la industria armamentística.

Estos participantes hacen enormes cantidades de dinero mediante la fabricación de armas y equipos que matan a personas de todo el mundo”, se lee en los carteles distribuidos en la red de metro de Londres.

Los manifestantes arremeten contra el Gobierno del Reino Unido por vender armas a violadores de derechos humanos.

 

De esta forma han exigido la ayuda de los clientes para suspender la feria de armas.

Andrew Smith, un activista de la organización ‘Campaign Against Arms Trade’, describe como “vergonzoso” el comercio de armas del Reino Unido.

“El Gobierno no es un observador neutral en el comercio de armas, es un participante activo y un elemento fundamental para celebrar eventos como el DSEI. Gran parte de los ciudadanos del Reino Unido se opone al Gobierno por vender armas a violadores de derechos humanos, pese a que la mayoría de los intercambios comerciales se realizan en zonas de guerra y en países con regímenes autoritarios y dictaduras”, ha sostenido el activista.

Una nueva encuesta realizada por Opinium LLP desvela que el 70 por ciento de los británicos cree que el Gobierno no debería promover la venta de armas a los Estados que no respeten los derechos humanos.

Cifras oficiales confirman que dos tercios de todas las exportaciones de armas del Reino Unido tienen lugar en Oriente Medio y que su primer cliente es Arabia Saudí.

La organización humanitaria internacional Oxfam denunció el viernes la venta de armas del Reino Unido al régimen saudí, las cuales son empleadas por el país árabe en su ofensiva contra Yemen.

A mediados de marzo pasado, un informe publicado por los Comités de Controles de Exportación de Armas de la Cámara de los Comunes (CAEC, por sus siglas en inglés) reveló que el Gobierno del Reino Unido concedió licencias de venta de armas, por un valor de 5000 millones de libras esterlinas, a un gran número de países violadores de los derechos humanos.

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