El reporte publicado el miércoles por el medio británico Declassified UK se fundamenta en datos obtenidos por primera vez mediante una solicitud de Libertad de Información presentada ante las autoridades israelíes.
A diferencia de los datos anteriores, que contabilizaban solo a 54 británicos como “soldados solitarios” al servicio del régimen de Tel Aviv, el informe más reciente incluye fuerzas israelíes con doble o múltiples nacionalidades. Los consultores legales que colaboraron con Declassified señalaron que estas cifras generan preocupaciones graves.
Según los datos, 1686 británicos-israelíes estaban enlistadas, junto con 383 individuos con ciudadanía británica, israelí y al menos otra nacionalidad, formando parte de un grupo más amplio de más de 50 000 militares israelíes con múltiples nacionalidades.
👉NEW -- Over 2,000 Britons served for Israel amid Gaza genocide
— Declassified UK (@declassifiedUK) February 11, 2026
by @jmcevoy_2 & @alex_macondo
Exclusive: Declassified obtained data on the number of UK nationals in the IDF. We are publishing it for the first time.https://t.co/ho0ON9aq7I
Los datos previos, basados en información pública, estaban limitados a los denominados “soldados solitarios” de las fuerzas israelíes, es decir, extranjeros sin familiares en la Palestina ocupada. Un informe del Knesset Research and Information Center había registrado únicamente 54 “soldados solitarios” del Reino Unido al servicio del régimen israelí hasta agosto de 2024.
El experto legal Paul Heron, del Public Interest Law Center (PILC, por sus siglas en inglés), advirtió sobre la gravedad de las cifras y las posibles violaciones del derecho internacional. “No debe haber impunidad cuando la evidencia creíble vincula a ciudadanos británicos con graves violaciones del derecho internacional”, señaló.
“Donde los ciudadanos con doble nacionalidad hayan servido en unidades implicadas en atrocidades, las autoridades deben investigar de inmediato y, cuando la evidencia cumpla con el umbral legal, proceder al arresto y enjuiciamiento como cualquier otro delito grave”, agregó.
El año pasado, se presentó una denuncia de 240 páginas ante la unidad de crímenes de guerra de la Policía Metropolitana, nombrando a 10 británicos acusados de “asesinato selectivo de civiles y trabajadores humanitarios, incluso mediante francotiradores, y ataques indiscriminados contra zonas civiles”.
El abogado inglés Michael Mansfield, uno de los expertos legales involucrados en el caso, subrayó que “los ciudadanos británicos tienen la obligación legal de no colaborar con crímenes cometidos en Palestina. Nadie está por encima de la ley”.
El informe se enmarca dentro de un esfuerzo legal más amplio de grupos de defensa en el Reino Unido para responsabilizar a quienes participan en la guerra genocida que Israel mantiene contra Gaza. Desde el inicio de la agresión israelí el 7 de octubre de 2023, al menos 72 045 palestinos han sido asesinados, en su mayoría mujeres y niños, y más de 171 686 han resultado heridos, mientras la comunidad internacional sigue documentando la magnitud de la destrucción y las violaciones a los derechos humanos en la Franja de Gaza.
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