Publicada: martes, 10 de febrero de 2026 23:30

El turismo en Irán, en auge desde 1979, impulsa la economía, genera empleo y posiciona al país como un destino clave en Asia Occidental.

Por: Maryam Qarehgozlou

Con una historia civilizatoria que se remonta a varios milenios, una diversidad climática extraordinaria, un rico patrimonio cultural y religioso y una arraigada tradición de hospitalidad, Irán se sitúa entre los destinos turísticos más atractivos de Asia Occidental y más allá.

Desde la Revolución Islámica de 1979, el sector turístico del país ha seguido una trayectoria ascendente constante, que se ha acelerado de manera notable en la última década.

Este crecimiento se ha traducido en beneficios económicos tangibles, creación de empleo, desarrollo de infraestructura y mejoras medibles en las economías locales y regionales.

A continuación, se detalla cómo ha evolucionado la industria turística iraní desde 1979, cuál es su peso económico en la actualidad y cuáles son los sectores que impulsan su expansión sostenida.

Un potencial turístico excepcional

El atractivo turístico de Irán descansa en una convergencia poco frecuente de recursos.

El país alberga más de 28 sitios declarados Patrimonio Mundial por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que abarcan ciudades antiguas, obras arquitectónicas maestras, paisajes culturales y tesoros arqueológicos que cubren miles de años de historia humana.

Desde los bosques frondosos de la costa del Caspio hasta los desiertos del centro de Irán, y desde las montañas nevadas hasta las costas subtropicales del sur, la diversidad climática y geográfica del país ofrece oportunidades turísticas durante todo el año.

Sumada a una profunda pluralidad cultural y un significado religioso notable, estas características otorgan a Irán un potencial turístico excepcional, tanto a nivel regional como global.

En los 47 años transcurridos desde la Revolución Islámica, y especialmente durante la última década, el turismo ha emergido gradualmente como un sector económico estratégico.

Más allá de generar ingresos, ha desempeñado un papel crucial en el desarrollo de infraestructura, la diversificación de las economías locales y la canalización de inversiones hacia regiones menos desarrolladas.

La posición de Irán en el turismo global

En los años posteriores a la Revolución Islámica, Irán trabajó de manera sostenida para consolidar su lugar en el panorama turístico mundial.

Para 2019, el país había atraído a más de 8,8 millones de visitantes internacionales y fue reconocido como uno de los destinos turísticos de más rápido crecimiento en el mundo.

La pandemia de COVID-19 en 2020 interrumpió temporalmente esta tendencia ascendente, como ocurrió en toda la industria del turismo global.

Sin embargo, desde 2022 en adelante, el turismo receptivo iraní inició una fuerte recuperación: en 2022, aproximadamente 4,1 millones de turistas extranjeros ingresaron a Irán, lo que representó un aumento del 315 % respecto al año anterior.

En 2023, las llegadas internacionales ascendieron a casi 5,9 millones, lo que reflejó un crecimiento interanual de alrededor del 43 %.

En el año del calendario iraní 1403 (marzo de 2024–marzo de 2025), más de 7 a 7,4 millones de turistas extranjeros visitaron Irán, cifra que representa el nivel más alto tras la pandemia y un nuevo referente para los últimos años.

Estos datos apuntan a una recuperación genuina y sostenida del turismo receptivo, más que a un repunte puntual.

Conectividad regional y turismo terrestre

Según datos del Centro de Estadísticas de Irán, de los 7,4 millones de turistas extranjeros que ingresaron al país en 1403, alrededor de 5,6 millones lo hicieron por fronteras terrestres (aproximadamente el 76 %), 1,77 millones llegaron por vía aérea y cerca de 17 000 lo hicieron por rutas marítimas.

Esta distribución subraya el éxito particular de Irán en atraer viajeros terrestres desde países vecinos, un segmento que desempeña un papel vital en el sostenimiento de las economías locales de las provincias fronterizas y en el fortalecimiento de redes turísticas regionales.

El turismo como motor económico

El turismo se ha convertido en un contribuyente cada vez más relevante para la economía nacional de Irán.

El ministro de Patrimonio Cultural, Turismo y Artesanías de Irán, Seyed Reza Salehi Amiri, afirmó recientemente que el país obtuvo aproximadamente 7400 millones de dólares en ingresos por turismo internacional el año pasado, generados por más de siete millones de visitantes extranjeros.

“Cada turista extranjero en Irán gasta, en promedio, entre 1000 y 3000 dólares durante su estancia, y el ingreso medio por turista en Irán se sitúa ampliamente en línea con los estándares globales”, señaló Salehi Amiri.

Estas ganancias reflejan únicamente el turismo internacional.

Si se combina con el turismo interno, que moviliza volúmenes de gasto mucho mayores en economías urbanas y rurales, la importancia económica global del sector se vuelve aún más pronunciada.

Contribución al PIB y al empleo

Según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en ingl’es), el turismo representa aproximadamente el 4,7 % del PIB de Irán, una participación impulsada por un aumento del 21 % en el valor del sector en 2023 respecto al año anterior.

Los turistas extranjeros gastaron un estimado de 700 billones de riales en Irán durante 2023, un aumento notable interanual. Con un tipo de cambio aproximado de 500 000 riales por dólar en el mercado libre en 2023, esa cifra equivale a alrededor de 1,4 billones de dólares.

En comparación, los ingresos turísticos procedentes de visitantes extranjeros se situaron en torno a 6200 millones de dólares en 2022, lo que indica un crecimiento rápido en un corto período.

Las cifras de empleo ilustran aún más el impacto económico del turismo. En 2023, el sector sustentó más de 1,6 millones de empleos, lo que representa aproximadamente el 6,6 % del empleo nacional total.

Estos empleos abarcan hoteles, transporte, servicios de viaje, guías turísticos, restaurantes y la industria artesanal.

Las proyecciones del WTTC sugieren que los ingresos turísticos de Irán podrían seguir creciendo a un ritmo anual de alrededor del 12 % en los próximos años.

Objetivos gubernamentales e inversión privada

En enero de este año, el ministro de Patrimonio Cultural anunció que las llegadas de turistas extranjeros en el mes de Farvardin (a partir del 21 de marzo de 2025) aumentaron en un 48,5 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.

El objetivo declarado del gobierno es alcanzar alrededor de nueve millones de turistas extranjeros al cierre del año. La inversión del sector privado se ha identificado como la piedra angular del desarrollo de infraestructura turística.

Según el ministro, los préstamos para infraestructura turística aumentaron drásticamente: de 25 billones de riales el año pasado a 480 billones de riales este año.

Además, se están extendiendo financiamientos a bajo interés a nivel nacional para apoyar eco-lodges, artesanías y proyectos de desarrollo turístico.

Turismo interno: el gigante oculto

El turismo interno sigue siendo uno de los motores más poderosos de circulación económica dentro de Irán.

Los informes del WTTC indican que los turistas iraníes gastaron más de 493 billones de riales en 2023, lo que representa un aumento del 18,7 % respecto al año anterior.

Este nivel de desplazamiento interno estimula la demanda en transporte, alojamiento, servicios alimentarios, comercio minorista e industrias culturales, asegurando que los beneficios del turismo se distribuyan ampliamente por todo el país.

Expansión de la infraestructura turística

El desarrollo de infraestructura ha sido un indicador clave del crecimiento turístico en Irán.

Según cifras oficiales del Ministerio de Patrimonio Cultural, Turismo y Artesanías, el país cuenta actualmente con 1435 hoteles activos y 18 043 centros de alojamiento en todo el territorio.

Durante la administración actual, ya se han inaugurado 46 nuevos hoteles, con más expansión prevista.

En la actualidad, alrededor de 550 proyectos adicionales de alojamiento —incluidos hoteles, eco-lodges y establecimientos similares— se encuentran en construcción.

En contraste, en las primeras décadas posteriores a la revolución, Irán contaba con un número limitado de hoteles y alojamientos, con apenas unos pocos miles de habitaciones en todo el país.

La red ampliada actual refleja décadas de inversión acumulada y apoyo político.

Eco-lodges y desarrollo rural

Los eco-lodges han surgido como uno de los segmentos de mayor impacto social en la industria turística iraní.

Actualmente, operan alrededor de 4000 eco-lodges en todo el país, con más de 1000 proyectos adicionales en desarrollo.

Estos establecimientos gestionados localmente contribuyen directamente a los medios de vida rurales al generar oportunidades de empleo para los residentes, quienes a menudo brindan alojamiento, comida, servicios de guía y artesanías.

Como resultado, el ecoturismo ha ayudado a aumentar los ingresos familiares, estimular las economías locales y reducir la migración rural-urbana, disminuyendo así las presiones sociales y económicas a largo plazo.

Turismo médico: un sector de alto valor

El turismo médico es uno de los segmentos más lucrativos de la industria turística global, ya que los viajeros de salud suelen gastar entre tres y cinco veces más que los turistas convencionales.

En las últimas dos décadas, Irán ha aprovechado su infraestructura médica avanzada, su mano de obra cualificada y sus precios competitivos para consolidar una posición sólida en este mercado.

Según declaraciones oficiales de los ministerios de Patrimonio Cultural y Salud, Irán recibe más de 1,2 millones de turistas médicos al año.

El turismo médico genera aproximadamente 2000 millones de dólares en ingresos, con potencial para elevarse hasta 6000 millones.

La mayoría de estos turistas provienen de Irak, Afganistán, Azerbaiyán, estados de Asia Central, países del Golfo Pérsico y, en algunos casos, Europa.

Más de 200 hospitales y centros médicos participan directa o indirectamente en la prestación de servicios a estos viajeros.

El turismo médico genera empleo para médicos, enfermeras, traductores médicos, agencias de viaje especializadas, hoteles y centros de alojamiento cercanos.

Ciudades como Mashad, Teherán, Shiraz, Tabriz y Yazd obtienen beneficios económicos sustanciales de este sector.

Los análisis del WTTC identifican el turismo médico como uno de los componentes de mayor valor añadido dentro de la industria turística iraní.

Turismo religioso: un pilar estable de ingresos

El turismo religioso es una de las formas de viaje más antiguas y resilientes en Irán.

Desde la Revolución Islámica, la inversión sostenida en infraestructura y servicios de peregrinación ha transformado este segmento en una de las fuentes de ingresos turísticos más estables y de menor riesgo del país.

Según el Ministerio de Patrimonio Cultural, alrededor de 3,5 a 4 millones de turistas religiosos extranjeros visitan Irán cada año. La mayoría proviene de Irak, Pakistán, Afganistán, Azerbaiyán, Baréin, Kuwait y otros países regionales.

El turismo religioso genera varios miles de millones de dólares en actividad económica directa e indirecta cada año. El gasto de los visitantes cubre alojamiento, transporte, alimentación, souvenirs, servicios urbanos y artesanías locales.

Se estima que cada turista religioso gasta entre 700 y 1500 dólares durante su estancia. Ciudades como Mashad, Qom, Shiraz y Rey se benefician especialmente de este flujo.

Solo Mashad recibe más de 30 millones de peregrinos nacionales y extranjeros al año, sosteniendo miles de empleos en los sectores de hospitalidad, transporte, comercio minorista y servicios.

Las evaluaciones oficiales sitúan de forma constante el turismo religioso como una de las fuentes de ingresos turísticos más sostenibles y fiables de Irán.

Un sector listo para seguir creciendo

En conjunto, estos indicadores revelan que el turismo en Irán se ha convertido en una industria diversificada, generadora de ingresos y intensiva en empleo a lo largo de los 47 años transcurridos desde que la Revolución Islámica liderada por el Imam Jomeini derrocó al régimen Pahlavi respaldado por Occidente.

Con una infraestructura en expansión, una creciente conectividad regional y un sólido desempeño en segmentos de alto valor como el turismo médico y religioso, el sector está en condiciones de desempeñar un papel aún más central en el futuro económico de Irán.


Texto recogido de un artículo publicado en Press TV