• Funeral de un grupo de víctimas de los ataques israelíes en Gaza.
Publicada: martes, 10 de febrero de 2026 14:43

Una investigación encuentra que Israel ha utilizado armas prohibidas en Gaza que han provocado la desentigración total de los tejidos corporales de las víctimas.

La cadena catarí Al-Jazzera, reportó el lunes que, de acuerdo con evidencias de campo, testimonios de testigos y reportes oficiales en la Franja de Gaza, los cuerpos de miles de asesinados en la Franja de Gaza se evaporaron sin que quedara rastro alguno de ellos, como resultado del uso por parte del ejército israelí de armas prohibidas,

Según la investigación, citando informes de los servicios de rescate y socorro de Gaza, los cuerpos de más de 2842 personas desaparecieron por completo y que en los lugares atacados solo se encontró salpicaduras de sangre y un mínimo de restos humanos.

Al Jazeera afirma que los datos y documentos recopilados muestran que estos ataques se llevaron a cabo mediante municiones explosivas térmicas con efecto de vacío, así como armas de alto poder explosivo y amplia capacidad de destrucción humana. Armas cuyas temperaturas pueden alcanzar alrededor de 3500 grados centígrados y generar una presión inmensa que provoca la evaporación de los fluidos corporales y la conversión de los tejidos humanos en cenizas.

¿Qué es una bomba térmica de vacío?

De acuerdo con estudios científicos publicados, incluidas investigaciones en la base científica ScienceDirect, las bombas térmicas de vacío son hasta cinco veces más potentes que las bombas convencionales y actúan en tres fases letales: primero una onda térmica extraordinaria, luego ondas de presión severas y, finalmente, una bola de fuego que se expande en espacios cerrados y quema todo lo que encuentra a su paso.

La investigación también recoge dolorosos relatos humanos. Entre ellos, Rafiq Badran, un ciudadano de Gaza, declaró a Al Jazeera que, durante un intenso bombardeo que destruyó decenas de viviendas, los cuerpos de sus cuatro hijos se evaporaron por completo, y que solo encontró arena de color negro y restos dispersos en el lugar.

Asimismo, Yasmin, madre de un mártir llamado Saad, relató que tras el bombardeo de una escuela en un barrio, al este de la ciudad de Gaza, buscó el cuerpo de su hijo en hospitales, morgues e incluso mezquitas, pero finalmente llegó a la conclusión de que su cadáver había desaparecido por completo y no quedó ningún rastro de él.

En este mismo contexto, el portavoz de los servicios de rescate y socorro de Gaza, Mahmud Basal, dijo al canal catarí que sus equipos se han enfrentado repetidamente a casos en los que los informes iniciales indicaban la presencia de un número determinado de personas en las viviendas atacadas, pero tras las operaciones de desescombro, el número de cuerpos recuperados era menor que el registrado.

Basal subrayó que esta realidad llevó a los equipos de rescate a concluir que algunos cuerpos “se evaporaron por completo”, un fenómeno que, según él, “antes de esta guerra era incluso inimaginable en el trabajo de campo”.

 

Yusri Abu Shadi, ex inspector principal de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), explicó en una entrevista con la cadena que las armas que combinan calor extremadamente alto y presión intensa son capaces de destruir completamente las células humanas sin dejar rastro del cuerpo.

Abu Shadi dijo también que anteriormente han ocurrido casos similares como durante la invasión estadounidense de Irak, especialmente en las batallas de Faluya en 2004 y 2005, cuando el uso de armas con alto efecto térmico provocó la quema total o la desaparición de los cuerpos de las víctimas.

En este contexto, el exfuncionario de la AIEA aseguró que la repetición del mismo patrón en Gaza refuerza la hipótesis del uso por parte de Israel de armas prohibidas por el derecho internacional, algo que, en su opinión, podría constituir una base jurídica para procesar a los responsables como autores de crímenes de guerra en toda regla.

Según el balance anunciado este martes por el Ministerio de Salud de Gaza, el número de asesinados desde el inicio de la guerra israelí ha alcanzado los 72 032 palestinos y el de los heridos, 171 661.

zas/ncl