Aproximadamente tres semanas después de que las excavadoras ingresaran al área de Ammunition Hill y comenzaran a desmantelar la sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina, en Al-Quds (Jerusalén), el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, envió el jueves una misiva al premier sionista en rechazo a la decisión de demoler el complejo.
Guterres denunció que las autoridades israelíes habían tomado el control del sitio sin la autorización de la ONU y en violación del derecho internacional. Además, advirtió que, si Israel no cumplía con sus obligaciones, surgiría una disputa legal que se llevará ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Asimismo, afirmó que las fuerzas israelíes entraron en el complejo con equipo pesado y destruyeron la mayoría de sus estructuras, incluyendo oficinas, almacenes, talleres y cobertizos.
Guterres señaló que el edificio principal no fue demolido, sino que fue allanado y posteriormente saqueado, y que el 25 de enero sufrió daños en un incendio. También lamentó presuntas amenazas contra el personal de la UNRWA .
Al referirse a la presencia del vicealcalde de Jerusalén durante el incidente, subrayó que el complejo de Sheikh Jarrah ha sido una sede de las Naciones Unidas desde 1952 y constituye un importante centro logístico para las actividades de UNRWA en los territorios palestinos, enfatizando la obligación de la entidad israelí bajo el derecho internacional de proteger los activos de las Naciones Unidas y garantizar la seguridad de su personal.
Según Guterres, el marco legal que rige a la UNRWA sigue vigente, a pesar de los cambios en la legislación israelí, e Israel está obligado a otorgar a la Agencia y a su personal privilegios e inmunidades en virtud de la Carta de las Naciones Unidas y la Convención sobre Prerrogativas e Inmunidades de las Naciones Unidas de 1946. Añadió que la carta también se envió al presidente de la Asamblea General y al presidente del Consejo de Seguridad, e instó al gabinete israelí a entablar un diálogo para remediar la situación.
El 28 de octubre de 2024, la Knéset, parlamento israelí, aprobó en segunda y tercera lecturas una ley para poner fin a las operaciones de la UNRWA en Israel. La medida fue aprobada por 92 votos a favor y 10 en contra.
Según el proyecto de ley, presentado por los legisladores Boaz Bismuth, Sharren Haskel y Eli Dallal, entre otros, la UNRWA no podrá ejercer representación alguna, ni prestar servicios, ni llevar a cabo actividades —directas o indirectas— dentro de los territorios palestinos ocupados. Como consecuencia, las actividades de la Agencia en Al‑Quds (Jerusalén) han cesado por la fuerza del ejército israelí, y su complejo ha sido desmantelado.
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