“Estoy horrorizada por la destrucción continua que lleva a cabo el gobierno israelí sin ningún tipo de restricción, mientras las Naciones Unidas y el derecho internacional son desmantelados ladrillo a ladrillo ante los ojos del mundo”, declaró Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados, en un comunicado emitido el viernes.
El pasado martes, fuerzas israelíes irrumpieron por la fuerza en el recinto de la sede de la UNRWA, ubicada en el barrio de Sheij Yarrah, en el este de Al-Quds (Jerusalén), y procedieron a su demolición mediante excavadoras y maquinaria pesada.
“Atacar a la UNRWA equivale a destruir los esfuerzos del mundo por sostener la vida palestina”, afirmó Albanese, quien subrayó que la retórica incitadora y la demolición constituyen otro ejemplo de incitación al genocidio, normalizada de manera inquietante en Israel.
En este contexto, la relatora especial de la ONU describió la demolición como “un ataque indignante de un Estado miembro de las Naciones Unidas contra una organización con mandato de la Asamblea General”, y la calificó de “un hecho sin precedentes y extremadamente peligroso”.
A continuación, Albanese instó al secretario general de las Naciones Unidas a convocar a la Asamblea General a una sesión de emergencia, con el fin de evaluar los próximos pasos ante estos ataques sin precedentes contra la UNRWA y las Naciones Unidas en su conjunto.
Además, pidió la adopción de medidas concretas, incluida la suspensión de la membresía de Israel en virtud del artículo 6 de la Carta de las Naciones Unidas, así como la imposición de sanciones, en particular en el ámbito del comercio de armas.
mbn/rba
