• La selección nacional de fútbol femenina de Irán.
Publicada: martes, 10 de marzo de 2026 9:43
Actualizada: martes, 10 de marzo de 2026 10:26

El primer vicepresidente iraní rechazó las afirmaciones de Trump sobre miembros de la selección nacional de fútbol femenino de Irán, calificándolas de una “guerra psicológica”.

En una declaración emitida el lunes, Mohamad Reza Aref respondió directamente a las publicaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, en las redes sociales, que afirmaban que las jugadoras de la selección iraní enfrentarían persecución o la muerte si regresaban a Irán.

El responsable persa destacó que “Irán recibe a sus niños con los brazos abiertos y el gobierno garantiza su seguridad”.

“Nadie tiene derecho a interferir en los asuntos familiares de la nación iraní o desempeñar el papel de un guardián más bondadoso que la madre”, dijo Aref, denunciando las injerencias del republicano en los asuntos del país.

El vicepresidente afirmó que Trump ha demostrado repetidamente, especialmente durante el conflicto actual librado el 28 de febrero, que no tiene otra preocupación que “la presión y la hostilidad hacia el pueblo iraní”.

En este sentido, hizo hincapié en que las acciones hostiles y retóricas incendiarias de Trump no lograrían crear divisiones dentro del país.

“Trump y sus partidarios sionistas deben saber que con estos juegos no pueden crear una ruptura entre la nación iraní y su país”, matizó.

Los comentarios surgen a raíz de informes de que cinco miembros del equipo de fútbol femenino de Irán solicitaron asilo en Australia, citando “temores de persecución” después de negarse inicialmente a cantar el himno nacional antes de un partido de la Copa Asiática. Sin embargo, los jugadores saludaron y cantaron el himno en los partidos siguientes.

Trump instó públicamente a las autoridades australianas a aceptar sus solicitudes de asilo, afirmando que “lo más probable es que los maten” si regresaban a Irán.

Poco después, el presidente estadounidense publicó que Australia había aprobado las solicitudes, pero alegó, sin aportar pruebas, que los miembros restantes del equipo se sintieron obligados a regresar debido a las “amenazas a sus familiares si no regresaban”.

Aunque el gobierno australiano ofreció al resto de la delegación la oportunidad de solicitar asilo, ningún otro jugador aceptó.

Los funcionarios iraníes han acusado frecuentemente a Estados Unidos y sus aliados de intentar socavar la unidad nacional en medio de su campaña de máxima presión sobre el país y de un conflicto que hasta el momento se ha cobrado la vida de más de1300 civiles iraníes.

ftm