• La demolición completa de la sede de la UNRWA, en Al-Quds ocupado por las fuerzas de ocupación israelíes, 20 de enero de 2026.
Publicada: martes, 20 de enero de 2026 16:40

Las fuerzas israelíes han demolido la sede de la UNRWA en Al-Quds, en un acto que la agencia ha calificado de “ataque sin precedentes”.

“Es un ataque sin precedentes contra la agencia de la ONU y sus instalaciones”, ha lamentado este martes el jefe de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, tras la demolición completa de la sede de la UNRWA, ubicada en el barrio de Sheij Yarrah, en Al-Quds ocupado por las fuerzas israelíes.

Lazzarini ha asegurado en un mensaje en redes sociales que se trata de “un nuevo nivel de desafío abierto y deliberado al Derecho Internacional, incluidos los privilegios e inmunidades de Naciones Unidas, por parte del Estado de Israel”, y ha denunciado que “las fuerzas israelíes irrumpieron a primera hora de la mañana en la sede de la UNRWA, una instalación de la ONU, en el este de Al-Quds (Jerusalén)”.

Las excavadoras, escoltadas por unidades militares israelíes, han arrasado los edificios que durante décadas habían servido como centro logístico y administrativo para la atención de millones de refugiados palestinos.

El comisionado general de la UNRWA ha denunciado que la demolición representa un “ataque sin precedentes contra una agencia de la ONU”, y ha advertido que la acción israelí podría sentar un peligroso precedente para otras organizaciones internacionales.

 

Organizaciones palestinas y ONG de derechos humanos han calificado la demolición como parte de una campaña sistemática israelí para desmantelar la UNRWA, borrar la identidad de los refugiados palestinos y socavar sus derechos, incluido el derecho de retorno reconocido por resoluciones de la ONU. La Red de ONG Palestinas (PNGO) ha señalado que las fuerzas israelíes llevaron a cabo la demolición con un despliegue militar visible, izando banderas israelíes y acompañándola de un mensaje político de supremacía sobre Jerusalén.

Las autoridades israelíes, respaldadas por una legislación aprobada en 2024 que prohíbe las operaciones de la UNRWA, han asegurado que la demolición era legal, afirmando que el Estado es propietario del terreno y que no existía inmunidad para las instalaciones de la ONU. Sin embargo, la agencia y la comunidad internacional han rechazado esas argumentaciones como una clara violación del derecho internacional y de las normas que protegen las sedes diplomáticas y humanitarias.

Posteriormente, las fuerzas israelíes asaltaron violentamente la sede de la UNRWA en Al-Quds (Jerusalén Este), acosaron a su personal y violaron la inviolabilidad de la ONU, y en diciembre de 2025 Israel irrumpió en esa sede, retiró sus bienes y sustituyó la bandera de la ONU por una israelí en un claro desprecio al derecho internacional, agravando así la campaña de acoso y restricciones que busca anular la presencia humanitaria de la agencia en Palestina ocupada.

Estas acciones se producen en un contexto de crecientes tensiones tras años de restricciones a la UNRWA: Israel ya había cerrado clínicas y centros educativos vinculados a la agencia, y en 2025 suspendió todas sus actividades en Jerusalén Este. Aun así, la comunidad internacional —incluido el propio secretario general de la ONU— ha denunciado estas medidas como violaciones del derecho internacional humanitario y de los acuerdos que garantizan la protección de los refugiados palestinos.

El impacto de esta demolición no solo afecta la infraestructura física de la agencia, sino también a los millones de palestinos que dependen de sus servicios de educación, salud y asistencia básica, exacerbando una crisis humanitaria ya profunda bajo la ocupación y bloqueos prolongados.

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