• El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
Publicada: viernes, 29 de mayo de 2026 8:33

El alcalde de Nueva York ha condenado la guerra de EE.UU. contra Irán, señalando las pérdidas de vidas y los daños causados a la economía estadounidense.

“Hace tres meses, hoy, comenzó una guerra por la que nadie votó y el costo lo han pagado personas que no tuvieron voz ni decisión en ella. Miles de civiles han perdido la vida. Trece miembros del servicio militar de EE.UU. nunca volverán a casa con sus familias”, ha escrito este viernes el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, en su cuenta de X.

Además, ha señalado al aumento de los precios en “las gasolineras y en el supermercado” del país norteamericano, afirmando que los presupuestos de los estadounidenses están presionados “por un conflicto iniciado sin un solo voto del Congreso”; de hecho, se refirió a que la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, lanzó la agresión de febrero contra Irán sin votación en Congreso.

“Cada vida perdida en el extranjero y cada dólar que se le quita a una familia trabajadora aquí forman parte de la misma factura imprudente, entregada a las personas que menos podían permitírsela pagar por quienes nunca la pagarán ellos mismos”, ha enfatizado Mamdani, exigiendo el fin del conflicto.

“Me opuse a esta guerra desde el primer día. Sigo oponiéndome. Debe terminar”, ha declarado.

 

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión no provocada contra Irán. Asesinaron al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y atacaron instalaciones nucleares, escuelas, hospitales e infraestructura civil y, en respuesta, las fuerzas iraníes realizaron 100 oleadas de operaciones militares contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región de Asia Occidental.

Asimismo, las fuerzas iraníes han impuesto un estricto control sobre el estrecho de Ormuz, restringiendo el paso de buques vinculados a Estados Unidos e Israel en represalia a la guerra.

El cierre del estrecho ha provocado graves interrupciones en el flujo energético mundial y una mayor volatilidad de los precios, que están afectando al Occidente, en particular a EE.UU.

Pese a un alto el fuego alcanzado el 8 de marzo y el inicio de unas negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo, Teherán ha dejado claro que no se someterá a las presiones de Washington en ceder, entre otros el control de Ormuz y su programa de energía nuclear.

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