• Soldados de EE.UU. limpiando los escombros presentes en la base Ain Al-Asad atacada por Irán. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 22 de enero de 2020 22:37

Trump trata de minimizar las heridas sufridas por los soldados estadounidenses durante la ofensiva con misiles de Irán a dos de sus bases en Irak.

Escuché que tenían dolores de cabeza y un par de cosas más, pero diría y puedo informar que no es muy grave”, ha asegurado el presidente de EE.UU., Donald Trump, a los reporteros en una rueda de prensa celebrada este miércoles en el Foro Económico Mundial (FEM) de Davos (Suiza). 

El líder republicano, en un intento por pasar página al bochornoso hecho de que el Ejército más poderoso del mundo fue incapaz de neutralizar los ataques de la División Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán contra dos bases militares estadounidenses en Irak, ha restado importancia a los informes que apuntan a que varios efectivos sufrieron contusiones cerebrales a causa de los impactos de los proyectiles.

El 3 de enero, el entonces comandante de la Fuerza Quds del CGRI, el teniente general Qasem Soleimani, cayó mártir en un ataque aéreo de Estados Unidos cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad, capital de Irak. También resultó mártir el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, entre otros militares iraníes e iraquíes.

En represalia por este atentado terrorista, el CGRI respondió lanzando la madrugada del 8 de enero varios misiles tierra-tierra de corto alcance contra dos bases estadounidenses, a saber: Ain Al-Asad, ubicada en la provincia occidental de Al-Anbar, y otra en la ciudad de Erbil (norte).

 

Tras la contundente respuesta de Irán, las autoridades estadounidenses estuvieron negando por activa y por pasiva que hubiera víctimas o heridos entre los efectivos desplegados en las dos bases mencionadas. Sin embargo, pasados unos días y a raíz de la presión mediática, al Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) no le quedó más remedio que reconocer que había estado trasladando a sus uniformados a Alemania y Kuwait para recibir tratamiento médico, eso sí, siempre afirmando que su número no era nada considerable.

El martes sin ir más lejos, el Pentágono volvió a informar de que ha estado enviando más soldados a Alemania para ser atendidos y, una vez más, sin llegar a concretar cuántos fueron trasladados.

Ante este denigrante panorama para EE.UU., Trump ha insistido en que no considera que las conmociones cerebrales que presentan los soldados sean lesiones muy graves en comparación, en su opinión, con las heridas sufridas por otros militares estadounidenses desplegados en el oeste de Asia.

Además, y ante la insistencia de los reporteros para que aclarara la cifra de las víctimas, Trump ha optado por responder que para cualquier pregunta adicional se dirigieran al Pentágono.

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