• Una delegación saudí visita el consulado de Arabia Saudí en Estambul, Turquía, 17 de octubre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 20 de octubre de 2018 17:12

Amnistía Internacional (AI) señala que la investigación de Riad sobre la muerte del columnista saudí Jamal Khashoggi “no es fidedigna”.

El director de campañas para el Oriente Medio de AI, Samah Hadid, ha asegurado este sábado en un comunicado que la versión de los hechos ofrecida por Arabia Saudí, según la cual Khashoggi murió en una “pelea”, no es “fidedigna” y “marca un nuevo mínimo en el historial de derechos humanos de Arabia Saudí”.

Khashoggi era un periodista opositor que criticaba a la monarquía saudí, en particular, al príncipe heredero, Muhamad bin Salman Al Saud. Él desapareció el pasado 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul. Se cree que el periodista fue torturado y desmembrado en el interior del consulado, según la Policía turca.

Hadid ha instado a los funcionarios saudíes a entregar el cuerpo de Khashoggi para que un forense independiente realice una autopsia de acuerdo con los estándares internacionales.

Tras reiterar que una investigación independiente es la única garantía frente a lo que cada vez parece más un encubrimiento de las circunstancias del asesinato de Khashoggi por parte de Riad, Hadid ha advertido de que los aliados de Arabia Saudí podrían solapar el asesinato para preservar sus lucrativos contratos armamentísticos y otras relaciones comerciales con el país árabe.

La versión de los hechos ofrecida por Arabia Saudí, según la cual Khashoggi murió en una “pelea”, no es “fidedigna” y “marca un nuevo mínimo en el historial de derechos humanos de Arabia Saudí”, afirma el director de campañas para el Oriente Medio de Amnistía Internacional (AI), Samah Hadid.

 

A continuación, ha hecho hincapié en que las dependencias del consulado saudí se produjo una ejecución extrajudicial que ha sacudido a los periodistas y defensores de derechos humanos.

Hadid también lamenta que Riad haya demostrado que puede emplear sus sedes diplomáticas como “paraísos” de impunidad.

Desde que ha reconocido la muerte de Khashoggi e incluso antes, Riad, en particular su principal heredero, enfrenta críticas furibundas de los medios de comunicación, de políticos y activistas de los derechos humanos, pues, en un primer momento, se encastilló en la negación de los hechos, Khashoggi —decían— había abandonado el consulado saudí y ahora, por las presiones, admiten que encontró la muerte en dicha sede diplomática.

La versión de los hechos ofrecida por Arabia Saudí es poco fidedigna o, más bien “insultante”, como opina el senador demócrata de EE.UU. Tim Kaine. También el senador republicano Lindsey Graham, un aliado de Trump y partidario de sancionar a Riad, ha manifestado abierto escepticismo. El representante republicano Bob Corker asegura que “no debemos dar por hecho que esta última sea la auténtica”, pues la cambian continuamente. Solo el presidente de EE.UU.,Donald Trump, parece haber quedado satisfecho con la explicación saudí.

El rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, según las fuentes, está reconsiderando los poderes que ha otorgado a su príncipe heredero, pues, además de en este espeluznante caso, también ha desempeñado un papel fundamental en la inhumana guerra contra Yemen y en el inopinado “secuestro” del premier de El Líbano, Saad Hariri.

Según reportó el lunes el Centro Legal para Derechos y Desarrollo de Yemen, la campaña militar de Arabia Saudí y sus aliados contra Yemen se ha cobrado la vida de 15 185 yemeníes, entre ellos, 3527 niños y 2277 mujeres.

alg/rba/nii/

Comentarios