Un grupo de 31 exjefes de departamento y cinco exdirectores del Shin Bet (el servicio de inteligencia interior de Israel) firmaron una carta abierta en la que denunciaron los “ataques sin precedentes” contra la organización por parte del entorno de Netanyahu, según publicaciones del viernes en medios israelíes.
Los firmantes acusaron al gabinete extremista israelí de intentar consolidar una narrativa que exonera a Netanyahu y culpa al anterior director del Shin Bet, Ronen Bar, y a sus subordinados por el humillante fracaso de Israel en la operación sin precedentes palestina Tormenta de Al-Aqsa, lanzada el 7 de octubre de 2023, desde la Franja de Gaza, contra instalaciones militares y asentamientos israelíes ubicados al sur de la Palestina ocupada.
La misiva critica duramente el documento de 55 páginas que Netanyahu entregó recientemente al controlador de Israel, el cual busca, según firmantes, impedir la creación de una comisión estatal de investigación, la cual consideran indispensable para determinar las responsabilidades reales que “condujeron al mayor desastre en la historia” del régimen de Tel Aviv y evitar que las partes culpables evadan las consecuencias.
El documento de Netanyahu “es parte de los intentos del primer ministro, con la ayuda de sus portavoces, de distanciarse de toda responsabilidad por el 7 de octubre y están diseñados para condicionar a la audiencia, principalmente a su ‘base’, de que no hay necesidad de una comisión estatal de investigación, ya que los [supuestamente] culpables ya son conocidos”, afirma el grupo en su carta.
Los antiguos líderes del servicio secreto denuncian además que dicho informe —compuesto por citas seleccionadas y sesgadas de deliberaciones internas— es un intento de presentar a Netanyahu como el único que buscaba acciones contundentes contra el movimiento de Resistencia palestino HAMAS, mientras que los jefes de seguridad supuestamente se oponían. Esto es una distorsión de la realidad diseñada para proteger al premier, según firmantes.
La carta censura además el silencio cómplice del actual jefe del Shin Bet, David Zini, ante los ataques de los miembros de la coalición del gabinete. Los veteranos de la inteligencia le exigen a Zini que rompa su mutismo y defienda la integridad de la institución y de sus agentes frente a las acusaciones políticas, advirtiendo que la moral y la operatividad de la organización podrían verse seriamente comprometidas.
Esta confrontación pública marca una de las rupturas más profundas entre el estamento de seguridad y el nivel político en la historia del régimen ocupante.
Hasta ahora muchas autoridades israelíes han dimitido a su cargo por el fracaso del ejército en la operación Tormenta de Al-Aqsa.
El ejército israelí lanzó una guerra genocida en la Franja de Gaza horas después de la ofensiva palestina. El conflicto, que duró más de dos años, provocó la muerte de casi 72 500 palestinos, en su mayoría mujeres y niños. Sin embargo, la ocupación israelí no logró alcanzar su principal objetivo militar: la eliminación de HAMAS.
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