• Un dron de fabricación yemení, modelo Qasef K-2.
Publicada: sábado, 4 de mayo de 2019 16:55
Actualizada: sábado, 4 de mayo de 2019 17:58

Los drones armados de Ansarolá suponen “una creciente amenaza” para los agresores aliados a EE.UU. en Yemen, según un periódico de EE.UU.

Los combatientes del movimiento popular yemení Ansarolá usan aviones no tripulados equipados con cargas explosivas contra las fuerzas agresoras saudíes y sus aliados, apoyados por EE.UU., “con un alarmante éxito”, alertó el periódico estadounidense The Wall Street Journal en un informe publicado el viernes.

“La precisión de los ataques de los drones armados de Ansarolá ha creado nuevas amenazas para EE.UU. y sus aliados en Yemen”, se lee en el informe.

Para apoyar su argumento, el diario recuerda los ataques de aviones no tripulados de las Fuerzas Aéreas yemeníes contra la refinería de la empresa Aramco en Riad, capital de Arabia Saudí, que tuvo lugar en julio del año pasado.

Transcurrido un mes, el sistema de defensa antiaérea emiratí no logró rastrear a un dron yemení que, según medios locales, estalló en el aeropuerto internacional de Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), y logró provocar el retraso de algunos de los vuelos, recuerda.

La precisión de los ataques de los drones armados de Ansarolá ha creado nuevas amenazas para EE.UU. y sus aliados en Yemen”, se lee en un informe del diario estadounidense The Wall Street Journal.

 

Ansarolá entra en nueva etapa en el uso de drones de guerra

The Wall Street Journal añade que estos combatientes, a quienes describió como “rebeldes”, están en una nueva etapa del uso de “drones de guerra”.

En referencia a los ataques “sofisticados” y “de alta precisión” de Ansarolá, que defiende la soberanía nacional junto al Ejército yemení, la publicación subraya que la tecnología a control remoto de los dispositivos no tripulados yemeníes ha despertado “temores” entre los saudíes y los emiratíes, un firme aliado de Riad en la agresión contra el país más pobre del mundo árabe.

Ansarolá, de hecho, ha aumentado el poder de sus drones para poder llegar a 900 millas (más de 1448 kilómetros) a una velocidad de más de 150 m/h, según inspectores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así que los países agresores se encuentran al alcance de sus ataques de revancha.

El avance tecnológico de los yemeníes en este ámbito también preocupa a la Casa Blanca. Las autoridades estadounidenses temen la amenaza que podrían representar los drones para sus buques comerciales en el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.

El Ejército yemení ha denominado 2019 ‘año de los drones yemeníes’, y ha anunciado que disponen de un gran arsenal de drones modelo Qasef K-2, de producción propia, además de misiles balísticos de corto alcance, que estrenarán en breve.

El Qasef K-2 está diseñado para explotar a unos 20 metros de altitud sobre su blanco y lanzar fragmentos de metralla. Además tiene la capacidad de trasportar una gran cantidad de material explosivo.

 

¿Por qué las fuerzas yemeníes atacan posiciones en Arabia Saudí y EAU?

Los ataques de las fuerzas yemeníes, del Ejército y de Ansarolá contra las posiciones militares de Arabia Saudí y de sus mercenarios son, de hecho, una respuesta a la brutal agresión de Riad y de sus aliados a su país, que ya dura más de cuatro años.

También buscan frenar la infiltración en su territorio de fuerzas agresoras, que cuentan con el apoyo del Occidente, con EE.UU. a la cabeza, y cuyo objetivo es asesinar a civiles desarmados y robar las riquezas petrolíferas del país.

¿Cómo comenzó la guerra?

En marzo de 2015, Riad y sus aliados iniciaron una campaña de ataques aéreos contra Yemen con el propósito de restaurar en el poder al expresidente fugitivo yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, un estrecho aliado de Riad que, de hecho, apoya la intervención militar en su país.

Un informe publicado el pasado 11 de diciembre por el proyecto Datos sobre Localización y Acontecimientos de Conflictos Armados (Acled, por su acrónimo del inglés) precisa que la agresión ha dejado hasta ahora más de 60 000 civiles muertos.

Además de las innumerables víctimas mortales, incluidos miles de menores de edad, la agresión saudí ha destruido la infraestructura del país, con pérdidas estimadas en miles de millones de dólares, sobre todo, en el sector eléctrico, en los hospitales, escuelas y fábricas.

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