“Cualquier acción de fuerza solo puede crear caos en la región y tener consecuencias muy peligrosas en términos de desestabilización de los sistemas de seguridad”, ha advertido este jueves el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en una rueda de prensa, en medio de las amenazas de Estados Unidos a la República Islámica de Irán.
Peskov ha pedido a todas las partes que “ejerzan contención y renuncien al uso de la fuerza” para resolver las disputas existentes.
Rusia: El “potencial de negociaciones” no se ha agotado
“Es evidente que el potencial de negociación está lejos de agotarse y, por supuesto, dado que está lejos de agotarse, debemos centrarnos ante todo en los mecanismos de negociación”, ha aseverado.
Por su parte, el representante permanente de Rusia ante las Organizaciones Internacionales con sede en Viena, Mijaíl Uliánov, culpó el martes a Estados Unidos de bloquear la vía diplomática y subrayó la necesidad de que Washington y Teherán entablen negociaciones para evitar una escalada.
Estas declaraciones se producen en medio de las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra Irán, que incluyen el despliegue del portaviones ‘USS Abraham Lincoln’ y su grupo de ataque en Asia Occidental, cerca del territorio iraní.
Estados Unidos, secundando a su aliado Israel, atacó el territorio iraní el pasado junio. Irán respondió con cientos de misiles balísticos y drones contra objetivos estratégicos israelíes, así como la base aérea de Al-Udeid en Catar, la mayor base militar estadounidense en Asia Occidental. El 24 de junio, Irán, mediante sus exitosas operaciones, logró detener el asalto ilegal, imponiendo un alto el fuego a los agresores.
Ante las nuevas amenazas de EE.UU., Teherán, por su parte, ha sido clara en su respuesta. La República Islámica advirtió que cualquier acción militar en su contra “se considerará el inicio de una guerra” y afirmó que sus Fuerzas Armadas “están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión”.
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