• El vicecanciller ruso, Serguéi Riabkov.
Publicada: domingo, 25 de enero de 2026 18:45

El vicecanciller ruso urge a EE.UU. a liberar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunciando que su secuestro “viola el derecho internacional”.

Serguéi Riabkov ha dicho que el secuestro de Maduro y su esposa el 3 de enero por parte de Estados Unidos, además de violar flagrantemente numerosas disposiciones del derecho internacional, constituye un acto de piratería política, y sienta las bases de un precedente nefasto que pone en riesgo la seguridad de todos los Estados soberanos. 

Asimismo, ha calificado de “inaceptable” el secuestro del presidente electo de Venezuela por gozar de “plena inmunidad legal” de conformidad con el derecho internacional, y advertido que es ilegal someterlo a acciones tan arbitrarias por parte de Estados Unidos.

Entiendo que la Administración estadounidense tiene un enfoque diferente al respecto. Pero nuestro enfoque no cambia”, ha aseverado Riabkov en una entrevista exclusiva con la agencia oficial rusa de noticias TASS.

 

Riabkov ha reiterado la postura de Moscú que desde el primer momento del secuestro de Maduro y su esposa, Cilia Flores, demandó su liberación inmediata, señalando que esta acción constituye el paso ineludible para restablecer la legalidad internacional quebrantada por la Casa Blanca.

El mandatario venezolano fue secuestrado el pasado 3 de enero durante una agresión militar de EE.UU. al suelo del país sudamericano, que incluyó los bombardeos contra instalaciones civiles y militares. Las fuerzas estadounidenses trasladaron a Maduro y su esposa a Nueva York para someterlos a juicio por supuestos cargos de “narcotráfico”, acusaciones que rechaza enérgicamente el gobierno venezolano.

Tras esta agresión, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que asumirá el control de Venezuela; mientras, su secretario de Guerra, Pete Hegseth, defendió que la operación militar permitiría a Washington acceder a la “riqueza y los recursos adicionales” del país bolivariano.

El pasado 5 de enero, Maduro denunció ante las cámaras que se considera un “prisionero de guerra” al salir del tribunal federal en Manhattan, y dejó claro que su captura es resultado de una operación bélica y no de un proceso judicial legítimo.

La Federación Rusa se ha sumado a la demanda de muchos países para exigir la liberación de Maduro. Para Moscú, el silencio ante este “terrorismo de Estado” facilitaría que se repitan episodios similares en otras regiones del sur global.

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