“Siempre estamos dispuestos a brindar servicios de mediación si ambas partes lo solicitan, pero eso aún no ha sucedido”, indicó el martes el representante permanente de Rusia ante las Organizaciones Internacionales con sede en Viena, Mijaíl Uliánov.
El diplomático ruso destacó la necesidad de que Washington y Teherán entablen negociaciones, pero denunció que “parece que la falta de progreso en la vía bilateral se debe en gran medida a las estrategias de negociación extremadamente exigentes de Estados Unidos, que se asemejan más a un ultimátum”.
Agregó que Moscú tampoco tiene la intención de agravar la situación, a diferencia de Occidente, y no exigirá la reanudación inmediata del acceso de los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) a las instalaciones nucleares iraníes.
La declaración se produjo en un contexto de escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con recurrir a la fuerza militar contra la República Islámica.
Las amenazas de Trump se produjeron en el marco de su respaldo a los alborotadores y terroristas que transformaron protestas de carácter económico en disturbios violentos, en los que murieron al menos 3117 personas, de las cuales 2427 eran civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, mientras que el resto correspondía a alborotadores y terroristas.
Los funcionarios iraníes consideran los disturbios como parte de una campaña coordinada por Estados Unidos e Israel, cuyo objetivo es desestabilizar Irán luego de su fracaso en la guerra de 12 días lanzada en junio.
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