Al referirse a las posturas del presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre las recientes protestas esporádicas en el país persa, el ministro de Asuntos Exteriores de la República Islámica, Seyed Abás Araqchi, ha destacado este miércoles que Irán no tolerará ninguna interferencia extranjera en sus asuntos internos.
Araqchi ha sostenido que los asuntos internos en Irán no conciernen a nadie más que al pueblo iraní, destacando que cualquier intento de injerencia extranjera es inaceptable. El Gobierno colabora con el pueblo para resolver cualquier demanda o protesta, y ninguna potencia externa tiene derecho a dictar nuestros asuntos internos, ha enfatizado a los periodistas al término de la reunión semanal del Gabinete en Teherán.
El jefe de la Diplomacia persa también ha criticado la política de Estados Unidos, señalando que “ahora no es el momento para negociaciones” debido a la postura confrontacional de Washington.
“Nunca nos hemos retirado de la mesa de negociaciones. Siempre estamos dispuestos a negociar sobre la base del respeto mutuo y los intereses, pero el gobierno estadounidense sigue adoptando un enfoque confrontativo y egoísta”, ha ratificado.
El canciller iraní también ha destacado que, durante su visita oficial a Líbano programada para mañana, se promoverán relaciones económicas y comerciales más profundas, libres de interferencias externas, explicando que una delegación económica de alto nivel lo acompañará en este viaje para explorar una mayor cooperación.
Asimismo, Araqchi ha resaltado los esfuerzos de la República Islámica de Irán por reducir su dependencia de potencias hostiles mediante la expansión de la llamada “diplomacia económica” y la identificación de capacidades regionales que fortalezcan la economía nacional de manera independiente y soberana.
También ha destacado que los esfuerzos para levantar las sanciones siguen estando entre las prioridades del Ministerio de Exteriores. “No hemos abandonado nuestro deber de eliminar las sanciones y actuaremos con decisión y diligencia cuando surja la oportunidad, independientemente de los dictados de Estados Unidos”, ha resaltado Araqchi.
Las declaraciones del canciller iraní se producen después de las amenazas de Trump de tomar medidas contra Irán tras las recientes protestas económicas.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre de forma pacífica por demandas económicas en algunos puntos de Irán; sin embargo, se han tornado violentas en algunos casos por la infiltración de alborotadores, respaldados desde el extranjero.
Tanto Trump como el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, han apoyado los disturbios en Irán con el objetivo de desestabilizar al país persa.
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