• El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en la ceremonia de anuncio de ganadores en los News Photo Awards, Moscú, 11 de marzo de 2021. (Foto: TASS)
Publicada: martes, 11 de mayo de 2021 6:42

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, rechaza que Rusia estuviera involucrada en el ciberataque contra el mayor operador estadounidense de oleoductos.

“Rusia no tiene nada que ver con esto”, dijo el lunes Peskov a la agencia local de noticias TASS, al comentar las palabras del presidente estadounidense, Joe Biden, sobre la evidencia de que el ransomware que atacó el domingo al sistema informático del oleoducto más grande de EE.UU., Colonial Pipeline, procedía de alguna parte de la extensa red establecida en la Federación Rusa.

Al ser preguntado sobre si Moscú estaba dispuesto a interactuar con Washington sobre el caso, el alto diplomático ruso respondió que “Estados Unidos se niega a cooperar en la lucha contra el ciberdelito”.

Las declaraciones del funcionario ruso se produjeron luego de que el mandatario estadounidense dijera que “hasta ahora no hay evidencia, de parte de nuestro personal de inteligencia, de que Rusia esté involucrada, aunque hay evidencia de que el actor, el ransomware, está en Rusia”.

Dicho esto, Biden subrayó que las autoridades rusas “tienen cierta responsabilidad para lidiar con esto”. Esa coletilla que añadió a sus comentarios el inquilino de la Casa Blanca fue precisamente lo que motivó a Kremlin a salir a desmentir cualquier participación de Rusia en el ciberataque que dejó inoperativo las redes del mayor operador de oleoductos de productos refinados de EE.UU.

 

El Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés) identificó a DarkSide como el grupo que desarrolló el mencionado ‘ransomware’. Se trata del programa que aprovecha fallas de seguridad para cifrar los sistemas informáticos y exigir un pago a cambio de desbloquearlos.

Colonial Pipeline, con sede en el estado de Georgia, envía combustible desde la costa del Golfo de Texas a la costa este estadounidense a través de 8850 kilómetros de oleoductos, atendiendo a 50 millones de consumidores. En otras palabras, sus redes transportan diariamente 2,5 millones de barriles de gasolina, diésel, combustible para aviones y otros productos refinados del petróleo.

Durante los últimos años, varios organismos y empresas estadounidenses fueron blanco de ataques cibernéticos; el más reciente afectó los sistemas del Departamento del Tesoro de EE.UU. y de la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información (NTIA, por sus siglas en inglés) del Departamento del Comercio, así como a las redes vinculadas a la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Energía del país norteamericano.

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