• Un enfermera atienden a un paciente afectado por coronavirus en un hospital en la ciudad iraní de Qom, 11 de marzo de 2020. (Foto: Mehrnews)
Publicada: miércoles, 25 de marzo de 2020 17:15
Actualizada: jueves, 26 de marzo de 2020 2:08

Las sanciones de EE.UU. impuestas contra Irán socavan la acción emprendida a nivel global contra el brote del coronavirus, dice embajador iraní ante la ONU.

En una columna del rotativo estadounidense USA TODAY, publicada este miércoles, el representante permanente de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mayid Tajt Ravanchi, ha advertido que las sanciones ilegales de Estados Unidos, cuyo Gobierno, presidido por Donald Trump, viene imponiendo al pueblo persa desde hace casi dos años afecta a la capacidad de la República Islámica para contener el brote del nuevo coronavirus, denominado COVID-19, entre su población.

En consecuencia, añade, el pueblo iraní sufrirá los estragos del patógeno como resultado de esta política errónea de la Casa Blanca, al igual que las otras naciones del planeta interconectado por la globalización mundial.

En mayo de 2018, el líder republicano retiró a su país de forma unilateral del el acuerdo nuclear firmado en 2015 por Teherán y el Grupo 5+1 (entonces formado por EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) y reimpuso unas nuevas medidas asfixiantes y draconianas sobre Irán reafirmando la escalada de las hostilidades que promueve Trump desde que llegara al poder en enero de 2017 y antes, cuando aspiraba a ser el candidato republicano a las presidenciales de 2016, él iba por allí pregonando que si llegara a ocupar la Casa Blanca, no dudaría en romperlo.

El convenio nuclear declarado como uno de los mayores logros en la arena diplomática por autoridades destacadas en el mundo, fue considerado por Trump como “el peor acuerdo negociado en la historia”, y dijo que nunca debió haber sido rubricado por su antecesor, Barack Obama.

En virtud del pacto, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés), Irán se comprometía a rebajar el desarrollo de su programa nuclear, a cambio de la cancelación total de las sanciones internacionales impuestas en su contra.

 

El alto funcionario persa en su artículo ha recordado que la insistencia de Estados Unidos en continuar, o incluso ampliar, su política de sanciones no solo es inmoral y contra el derecho internacional, sino que también pone en peligro la vida de muchas personas no solo en Irán, sino también en todo el mundo. 

Por ello, Tajt Ravanchi recomienda que lo mejor que puede hacer Estados Unidos en este momento para mitigar la propagación del letal patógeno consiste en deshacer sus medidas restrictivas contra Irán, según él, la suspensión de sus sanciones permitiría a los sectores público y privado iraní tener los recursos necesarios para combatir el virus.

“Estados Unidos tiene la obligación moral y legal de hacerlo más temprano que tarde, y ayudar no solo a los iraníes, sino a la propia humanidad en sí misma”, ha recalcado en su artículo.

Hoy en día, prosigue, el COVID-19 está consumiendo a todo el mundo y ningún país puede afirmar ser inmune a la amenaza que representa, ya que, añade, su propagación representa una amenaza global que atraviesa las fronteras y necesita una respuesta internacional bien coordinada y concertada. 

En estos días en que los países son más dependientes entre sí que en otros tiempos, ha proseguido el embajador ante Naciones Unidas, los complejos desafíos que enfrenta el mundo hoy en día requieren más cooperación y coordinación a nivel internacional. En este contexto, ha detallado que uno no es capaz de enfrentar estos desafíos solo, o lidiar solo con sus consecuencias y, en consecuencia, todas las naciones están, en última instancia, en el mismo barco que surca en mares tormentosos.

O todos juntos tendremos éxito y ganaremos esta batalla, o todos sufriremos sus efectos devastadores y perderemos juntos. En este mundo globalizado ya no hay un ganador o perdedor absoluto”, ha enfatizado.

El alto diplomático persa ha resaltado que las medidas punitivas de Washington contra Teherán, incluido su sector farmacéutico, están obstaculizando gravemente los esfuerzos del Gobierno iraní para contener la propagación del virus, y por lo tanto, ha lamentado que en comparación con otros países y, a pesar de las excelentes capacidades sanitarias que cuenta este país del oeste de Asia, Irán está menos equipado para combatir el COVID-19 que otros. 

En este punto, Tajt Ravanchi ha lamentado que el Acuerdo Comercial Humanitario Suizo (SHTA, por sus siglas en inglés), que permitía la puesta en marcha de un mecanismo de pago para facilitar el envío de ayuda humanitaria a Irán, no funciona correctamente debido a la naturaleza engorrosa de las transacciones para transferir las reservas bancarias del país persa, bloqueadas fuera de sus fronteras, al banco suizo designado para la ocasión. 

Esta situación acontece, ha agregado, por la estricta injerencia de Estados Unidos en lo que concierne al comercio iraní por tener acceso limitado a sus reservas de divisas en las entidades europeas que imposibilitan las transacciones de la compras de insumos y productos de primera necesidad que engloban esta asistencia humanitaria que tanto Washington va por allí pregonando de que no están bajo sus sanciones, como es el supuesto caso del sector farmacéutico y alimentarios del país persa, cuya nación en estos días está celebrando Noruz, su año nuevo, que coincide con la llegada de equinoccio de la primavera (alborear).

El autor del texto, apunta que esta es la celebración más grande e importante para los iraníes que tanto si viven dentro o fuera de las fronteras de Irán, así como para otras miles de personas en otros 11 países vecinos del país persa. Sin embargo, lamenta que las celebraciones de este año están empeñadas por la propagación del COVID-19 entre las poblaciones de todas estas naciones.

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