•  La incautación del petrolero Sagitta, vinculado a Venezuela por parte de las fuerzas de EE.UU., 20 de enero de 2026.
Publicada: miércoles, 21 de enero de 2026 10:34

Estados Unidos incautó el martes un séptimo buque petrolero vinculado a Venezuela, cuyas autoridades denuncian el acto como un intento de apropiarse del crudo.

En un nuevo episodio de piratería en el Caribe y flagrante violación del derecho internacional, las autoridades estadounidenses informaron sobre la incautación del buque petrolero Sagitta, vinculado a Venezuela, en aguas del mar Caribe. Caracas ha denunciado la acción como un intento de apropiarse del crudo venezolano y un claro desafío a la soberanía del país sudamericano.

Según el Comando Sur de Estados Unidos(Centcom), militares estadounidenses, apoyados por el Departamento de Seguridad Nacional, detuvieron sin incidentes al Sagitta, que, según Washington, habría operado en violación de la cuarentena unilateral impuesta a embarcaciones sancionadas que transportan crudo venezolano.

En un mensaje publicado en la red social X, Centcom afirmó que la acción “demuestra la determinación de EE.UU. de garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea el que se coordine de forma adecuada y legal”.

El gobierno venezolano calificó la incautación de acto de piratería y agresión a la soberanía nacional, e instó a la comunidad internacional a condenar estas acciones ilegales que violan normas básicas del derecho marítimo internacional.

Fuentes oficiales de Caracas indicaron que la operación se produjo en medio de un amplio despliegue militar estadounidense en el Caribe, diseñado para controlar rutas marítimas estratégicas y ejercer presión económica sobre Venezuela.

Esta detención se suma a un historial de siete petroleros incautados por EE.UU. en menos de dos meses, en el marco de la campaña lanzada por la administración de Donald Trump en 2025 contra lo que Washington denomina “actividades ilegales” en Venezuela.

Las autoridades venezolanas han denunciado reiteradamente estas operaciones como parte de una política sistemática de intervención extranjera y apropiación de recursos energéticos.

 

La incautación del Sagitta marca un nuevo capítulo en las crecientes tensiones entre Washington y Caracas, y se produce días después de operaciones militares estadounidenses que incluyeron la captura temporal del presidente Nicolás Maduro, hechos que la comunidad internacional observa con preocupación por su potencial de desestabilizar la región.

Caracas ha reiterado que continuará resistiendo cualquier intento de dominación económica o militar por parte de Estados Unidos, y ha llamado a los países latinoamericanos y a organismos internacionales a unirse para frenar la escalada intervencionista y proteger la soberanía venezolana.

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