• Vista general del campo de gas iraní Pars del Sur, situado en el sur de Irán.
Publicada: jueves, 25 de abril de 2019 8:36

El Gobierno de Irak asegura que seguirá importando gas iraní, a pesar de las nuevas sanciones impuestas por EE.UU. a la venta de hidrocarburos del país persa.

“Actualmente, Irak importa desde Irán unos 28 millones de pies cúbicos diarios [de gas] para alimentar las centrales eléctricas que generan unos 2800 megavatios (mv)”, informó el miércoles el portavoz del Ministerio iraquí de Energía, Musab al-Modares.

El funcionario agregó que se proyecta aumentar la compra diaria de gas iraní en junio próximo hasta situarla en 35 millones de pies cúbicos, en función del previsto incremento de la generación de energía eléctrica hasta los 3500 megavatios.

Además, las usinas locales tienen previsto suministrar 18 000 megavatios durante el verano boreal, por tanto, es necesario que el país persa aporte 1200 mv diarios, para implementar este plan.

“Teniendo en cuenta el aumento de 7 % de la demanda de electricidad en Irak y la necesidad de miles de megavatios más, el sector eléctrico de Irak necesita desarrollarse (...) por el momento, no hay ninguna otra opción para Irak”, subrayó.

Actualmente, Irak importa desde Irán unos 28 millones de pies cúbicos diarios [de gas] para alimentar las centrales eléctricas que generan unos 2800 megavatios (mv)”, informa el portavoz del Ministerio iraquí de Energía, Musab al-Modares.

 

Washington reimpuso sanciones unilaterales contra Teherán en 2018, pero en dos ocasiones tuvo que emitir exenciones para Irak con la finalidad de no generar mayor inestabilidad en el país árabe, cada vez más dependiente del gas y la electricidad iraníes para afrontar los apagones crónicos.

Sin embargo, EE.UU. decidió el lunes poner fin a las exenciones que otorgaba a ocho países para importar libremente petróleo procedente de Irán, de modo, a partir del 1 de mayo, todos los países importadores de energía iraní tendrán que someterse al embargo unilateral de Washington.

No obstante, las autoridades de Teherán y Bagdad han decidido utilizar sus monedas locales en el intercambio comercial para eludir las sanciones antiraníes.

Tras la caída del dictador iraquí Sadam Husein en 2003, Irán e Irak han ido estrechando cada vez más sus relaciones, pese a las advertencias de Estados Unidos. A principios de marzo, el presidente iraní, Hasan Rohani, viajó a Irak, donde subrayó el apoyo de Teherán a la lucha antiterrorista de Bagdad y resaltó el “desprecio” de países de la zona hacia EE.UU. 

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