• El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, durante su discurso ante el Congreso, 15 de enero de 2026.
Publicada: viernes, 16 de enero de 2026 8:35

El Gobierno de España ha cuestionado las acciones de Estados Unidos contra Irán en medio de los recientes actos terroristas que ha enfrentado la nación iraní.

En declaraciones realizada el jueves ante el Congreso, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, rechazó la postura de la Casa Blanca respecto a los disturbios violentos y el vandalismo registrados en los últimos días en Irán por parte de alborotadores y terroristas armados respaldados desde el extranjero.

Una acción unilateral externa no va a aportar estabilidad a Irán, que es lo que en estos momentos necesita”, aseveró el ministro español.

Asimismo, calificó de “complicada” la situación en Irán, y ante esta circunstancia, enfatizó que todos tienen que “evitar situaciones de caos”.

En otra parte de sus afirmaciones, Albares se refirió también a los últimos acontecimientos en Venezuela tras la operación de Estados Unidos en el país latinoamericano y repudió la imposición de cualquier solución para este país desde el exterior.  

Que el futuro de los venezolanos lo decidan los propios venezolanos por medios pacíficos”, subrayó.

El máximo diplomático español alertó que las reglas internacionales se encuentran en riesgo y llamó a respetar la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional: “La paz y la estabilidad internacionales solo son posibles cuando se respeta el derecho internacional y la soberanía de todos los Estados. Venezuela, Gaza, Ucrania, Irán..., todo está conectado”, dijo al respecto.

En los recientes actos terroristas registrados en Irán, alborotadores y terroristas fuertemente armados cometieron graves actos vandálicos en Teherán (la capital) y otras ciudades, atacando al personal de seguridad y prendiendo fuego a propiedades públicas y privadas, incluidas tiendas, autobuses y mezquitas.

Las protestas en Irán, que estallaron a finales de diciembre de 2025, tuvieron su origen en presiones económicas impulsadas por la depreciación de la moneda y la alta inflación causada por las sanciones ilegales impuestas a Irán por Estados Unidos y varios países europeos.

Desde el inicio, la postura del gobierno fue firme en la defensa del derecho a la protesta pacífica y el diálogo para abordar los desafíos, pero pronto, las manifestaciones fueron aprovechadas por fuerzas externas, que vieron una oportunidad para impulsar su agenda de “cambio de régimen”.

El presidente estadounidense, Donald Trump, instó a los iraníes a “tomar el control” de las instituciones gubernamentales y afirmó que “la ayuda está en camino”, y luego amenazó con operaciones militares contra el país persa.

En respuesta, funcionarios iraníes advirtieron de que las bases estadounidenses en la región serían objetivo de ataques si Washington decidiera llevar a cabo alguna acción militar contra Irán.

msm/ncl/hnb