• El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi.
Publicada: jueves, 15 de enero de 2026 14:47

El canciller iraní ha denunciado ante el jefe de la ONU que agentes vinculados a los regímenes de Israel y Estados Unidos desviaron las protestas pacíficas en Irán hacia la violencia.

“El abuso vergonzoso de las protestas pacíficas con fines políticos y la puesta en peligro de la vida de los ciudadanos iraníes por parte de los funcionarios estadounidenses es un reflejo claro de la misma estrategia que Estados Unidos ha adoptado al imponer sanciones económicas, las cuales afectan el derecho a la vida y al desarrollo económico del pueblo iraní”, ha declarado este jueves el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, en una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres.

Además, ha señalado que las protestas pacíficas en Irán, que comenzaron el 28 de diciembre debido a cuestiones económicas, “fueron manipuladas por elementos terroristas, transformando estas manifestaciones pacíficas en disturbios armados”.

“Hechos como la decapitación y quema de personas vivas, los ataques salvajes a las fuerzas del orden y a civiles, el uso extendido de armas de fuego, así como la quema y destrucción de una cantidad significativa de ambulancias, vehículos de bomberos, centros de salud, viviendas y lugares religiosos, demuestran un patrón de comportamiento que indica que las protestas pacíficas fueron secuestradas por terroristas que, evidentemente, habían sido entrenados previamente para llevar a cabo tales actos violentos”, ha manifestado el canciller iraní.

Araqchi ha subrayado que el elevado número de heridos entre las fuerzas de seguridad no solo refleja la “moderación de las autoridades en su respuesta”, sino que también revela el “nivel de violencia ejercida por los terroristas”.

Al expresar su preocupación por las declaraciones “irresponsables y provocadoras” de los actuales y exfuncionarios de EE.UU. que de manera directa “incitaron a la violencia y a actos terroristas” en Irán, Araqchi ha puntualizado que tales posiciones “reiteran amenazas de uso de la fuerza” y constituyen una “flagrante violación de los principios del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas”.

“Un claro ejemplo de esto es la confesión explícita del exsecretario de Estado de Estados Unidos, quien reconoció que agentes del Mossad israelí estaban infiltrados entre los manifestantes”, ha agregado, considerando esta declaración como una “confirmación directa” de la intervención del régimen de Tel Aviv en los actos de violencia terrorista registrados en Irán.

Asimismo, ha señalado que la manifestación celebrada el lunes por el pueblo iraní para condenar las intervenciones extranjeras en los asuntos internos del país fue una muestra del apoyo de los iraníes a la ley y al orden en Irán.

El pasado lunes, millones de personas salieron a las calles en diversas ciudades de Irán para expresar su respaldo a las autoridades y a las fuerzas militares, al mismo tiempo que condenaron los recientes actos terroristas ocurridos en varias regiones del país.

Aunque las autoridades iraníes han reconocido que las expresiones pacíficas de descontento son un derecho legítimo, diversas figuras “opositoras” en el extranjero y actores externos hostiles, especialmente Estados Unidos e Israel, están aprovechando la coyuntura para promover sus propios intereses. Estas fuerzas intentan reconfigurar las protestas pacíficas de índole económica como un llamado a una confrontación más amplia.

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