Millones de personas, congregadas en las plazas principales de diversas ciudades de Irán, han respondido a la convocatoria del Gobierno para movilizarse por la “unidad nacional y el respeto por la paz”.
Los manifestantes han urgido a adoptar medidas decisivas ante los disturbios, auspiciados por ciertos actores extranjeros y los terroristas armados, que, en los últimos días, han intentado desestabilizar Irán, utilizando las recientes movilizaciones pacíficas por temas económicos, para atizar una confrontación contra el Sistema Islámico.
Los congregados han coreado consignas contra EE.UU., el régimen de Israel y los alborotadores, renovando su lealtad a los ideales de la Revolución Islámica.
En Teherán (capital), los iraníes han llevado pancartas en las que podía leer: ‘Muerte a EE.UU.’ ‘Muerte a Israel’, ‘El gobierno debe solventar los problemas económicos’, ‘Condenamos la quema de las mezquitas’.
También, algunos asistentes han portado las imágenes del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, así como de los mártires de la guerra de 12 días y el general Qasem Soleimani.
Además, un grupo de comerciantes ha extendido una pancarta con el eslogan: ‘La presencia de los comerciantes en esta manifestación muestra la repugnancia a los terroristas estadounidense-israelíes’.
En este contexto, dos coches encendidos por los terroristas se habían puesto ante la entrada principal de la Universidad de Teherán, en la calle de Enqelab.
En Lorestan (oeste), los iraníes han tomado parte en la procesión fúnebre de uno de los mártires de seguridad, Mostafa Beyranvand, destacando que el camino de las manifestaciones sobre la situación económica no tiene comparación alguna con los actos terroristas.
En Jorasán del Norte (noreste), los manifestantes han alzado la voz contra la arrogancia mundial y los crímenes de los terroristas.
En Isfahán (centro) los asistentes han vuelto a renovar su lealtad con los valores de Revolución Islámica, así como su voto inseparable con los ideales de los mártires de Revolución Islámica.
En Sistán y Baluchistán (sureste) los participantes han exigido castigar a los vándalos que destruyeron los bines públicos en los recientes disturbios.
El 28 de diciembre, comenzaron manifestaciones pacíficas en Teherán, la capital, donde comerciantes suspendieron de forma temporal sus actividades en señal de descontento por el pronunciado desplome de la moneda nacional frente al dólar estadounidense.
Mientras las autoridades han reconocido que las expresiones pacíficas de descontento son un derecho legítimo, varias figuras “opositoras” en el extranjero y actores externos hostiles, particularmente Estados Unidos e Israel, están aprovechando el momento para impulsar sus propios intereses, incitando a la violencia, que ha provocado muertes de civiles y militares, además de cuantiosos destrozos de la infraestructura pública y privada.
En este contexto, el Gobierno de Irán ha anunciado tres días de luto nacional en honor a los mártires de “lucha de resistencia nacional de iraníes frente a EE.UU. y el régimen sionista”.
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