• Un misil estadounidense desplegado en el estado de Alaska, extremo noroeste de América del Norte
Publicada: miércoles, 12 de agosto de 2015 23:05
Actualizada: jueves, 13 de agosto de 2015 0:50

El Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD, en inglés) tacha de “ineficaz” el gasto de miles de millones en los sistemas de defensa antimisiles para evitar un eventual ataque contra EE.UU.

No sólo (el millonario gasto) es inasequible, sino no va a funcionar”, asegura el jefe del NORAD, el almirante Bill Gortney, según publica este miércoles la agencia rusa de noticias Sputnik News.

No sólo (el millonario gasto) es inasequible, sino no va a funcionar”, asegura el jefe del NORAD, el almirante Bill Gortney.

Ha subrayado también que el elevado coste de los sistemas de defensa no significa que los aparatos sean lo suficientemente poderosos para contrarrestar cualquier amenaza potencial.

Para superar los defectos de los sistemas de defensa antimisiles, el almirante ha propuesto dos iniciativas; en primer lugar, el NORAD podría organizar una red global para la transmisión rápida de datos dirigidos por los militares.

“Esa es una de las cosas en las que necesitamos realmente invertir dinero (…) para reforzar todos los ámbitos defensivos”, enfatiza Gortney.

En segundo lugar, en otra estrategia, NORAD podría manejar datos para identificar los misiles que entran en el territorio de EE.UU. antes de que lance un ataque contra instalaciones de un país específico.

Sin especificar qué amenaza podría superar las capacidades del NORAD, Gortney ha hecho referencias a las crecientes capacidades de Rusia.

“Si estas tendencias continúan con el tiempo, el NORAD se enfrentará al aumento del riesgo para defender a Estados Unidos de las amenazas de los misiles aéreos y marítimos de Rusia”, ha pronosticado el almirante.

Las tensiones militares entre Washington y Moscú han subido significativamente después de la revelación, el pasado julio, del documento de Estrategia Militar Nacional de EE.UU. 

La estrategia del Pentágono parece ser la transición de un enfoque centrado más en los “estados adversarios” que en los extremistas. Eso incluye a uno de los sospechosos habituales: Rusia.

Por su parte, el presidente de Rusia, Vladimir Putin aprobó el pasado 26 de julio una serie de cambios en la Doctrina Marítima de su país.

Algunos analistas creen que la nueva Doctrina es una respuesta a la Estrategia Militar Nacional de EE.UU. Otros opinan que el cambio en la Doctrina Marítima de Rusia corresponden a la extensión de la presencia de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) en los países vecinos de Rusia por la crisis de Ucrania.

Tres buques de guerra de la OTAN realiza maniobra en el mar Negro

 

La presencia de la OTAN en el Este de Europa aumenta en un momento en que las relaciones de Rusia con Occidente se han deteriorado en gran medida, aparentemente, por la crisis de Ucrania. 

El pasado 4 de mayo, la OTAN inició uno de sus más amplios ejercicios antisubmarinos en el mar del Norte. Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania, Letonia, Polonia y Suecia participaron en esa maniobra realizada en Estonia, Lituania y Noruega cerca de las fronteras de Rusia, en víspera del llamado Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial.

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