• La barrera de separación israelí que divide Jerusalén Este y la ciudad palestina de Qalandia en Cisjordania ocupada.
Publicada: lunes, 16 de febrero de 2026 9:09

Varios países árabes denunciaron nuevas medidas israelíes en Cisjordania que avivan temores de posible anexión del territorio palestino ocupado.

“El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados condena enérgicamente la decisión del ‘gobierno de ocupación israelí’ y rechaza cualquier intento de legitimar la conversión de las tierras de la Cisjordania ocupada en las llamadas ‘tierras estatales’ bajo la autoridad de ocupación, con todo lo que esto conlleva en cuanto a los intentos de legitimar el delito de asentamiento y anexión, y de crear vías para facilitar la confiscación, ocupación y robo de tierras palestinas y la expansión de los asentamientos ilegales”, afirmó el domingo el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Autoridad Palestina en la red social X.

En este sentido, la aludida Cartera destacó que esta medida es nula y carece de valor legal, además de constituir el inicio real de la anexión y el debilitamiento de los cimientos del Estado palestino.

Por su parte, el Gobierno de Egipto señaló que “condena en los términos más enérgicos” lo que describió como una “escalada peligrosa destinada a consolidar el control israelí” en Cisjordania, y consideró que las decisiones vulneran acuerdos y resoluciones internacionales.

En la misma línea, la Cancillería de Catar denunció que las nuevas medidas equivalen a “una ampliación de los proyectos [de Israel] para privar al pueblo palestino de sus derechos”.

El Ministerio de Exteriores de Arabia Saudí ha indicado este lunes en un comunicado que las medidas israelíes “socavan los esfuerzos puestos en marcha para alcanzar la paz y la estabilidad en la región” y ha afirmado que Israel “carece de soberanía sobre el territorio palestino ocupado”.

 

 

El gabinete israelí aprobó la misma jornada una serie de medidas que permite que amplias áreas de la Cisjordania ocupada se registren oficialmente —por primera vez desde 1967— como “tierras estatales”, allanando el camino para un control más estricto y la posible expansión de los asentamientos ilegales.

La semana pasada, el gabinete israelí ya había generado fuertes críticas al aprobar cambios normativos que simplifican la compra de terrenos por colonos, incluida la eliminación de restricciones que impedían transacciones directas en determinadas áreas de Cisjordania. Las disposiciones también contemplan una mayor injerencia administrativa israelí en ciertos sitios religiosos, incluso en zonas bajo gestión de la Autoridad Palestina.

Esa decisión ilegal, que viola flagrantemente las resoluciones de la ONU, ha desatado una ola de rechazos desde Palestina, porque avanza hacia la anexión de facto del territorio que representaría una gran parte del futuro Estado palestino. El Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), calificó la medida de otro paso hacia la judaización de Cisjordania.

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