• Fuerzas del Servicio de Seguridad Preventiva de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que opera en Cisjordania ocupada.
Publicada: lunes, 16 de febrero de 2026 11:20

El movimiento HAMAS condenó la operación de fuerzas de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que acabó con la vida de dos menores en Tamún, norte de Cisjordania.

Medios palestinos informaron que una fuerza del llamado Servicio de Seguridad Preventiva de la ANP tendió una emboscada al vehículo de Samer Samara, un combatiente de la Resistencia, abrieron fuego y mataron a su hijo de 16 años, Ali, e hirieron a varios de sus hermanos. El propio Samara también resultó herido y fue secuestrado.

Los niños heridos fueron trasladados a hospitales en Tubas y Nablus, antes de que la niña falleciera a causa de una grave lesión en la cabeza.

Al respecto, en un comunicado publicado el domingo, el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) calificó el incidente como un “delito grave” y dijo que Samer Samara, que estaba “perseguido por la ocupación (israelí)”, resultó herido y arrestado.

El incidente, acentuó HAMAS, “representa una nueva mancha negra en el historial de estas fuerzas, que continúan oprimiendo a nuestro pueblo en lugar de protegerlo y salvaguardar su seguridad”.

El movimiento advirtió que esta política podría dañar la cohesión interna palestina y exigió “responsabilizar a todos los implicados, detener la persecución de palestinos buscados y liberar a los presos políticos”.

Entretanto, el Comité de Familias de Presos Políticos también condenó el tiroteo, describiéndolo como resultado de una política sistemática dirigida contra los combatientes de la resistencia.

Afirmó que el incidente representó una desviación peligrosa que confrontó a los servicios de seguridad con la población en lugar de protegerla.

Las organizaciones de derechos humanos afirman que este tipo de incidentes podrían agravar las tensiones internas en un momento en que los palestinos de Cisjordania también se enfrentan a las continuas incursiones militares israelíes y a la violencia de los colonos, lo que contribuye a lo que los observadores describen como un clima de inseguridad agravada para la población civil.

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