• El canciller iraní, Seyed Abás Araqchi (izda.), reunido con su homólogo catarí, Muhamad bin Abdulrahman Al-Thani, en Doha, 7 de febrero de 2026.
Publicada: lunes, 16 de febrero de 2026 10:33

El canciller iraní subraya la importancia de países vecinos, y reitera la disposición de Teherán para impulsar la cooperación y estabilidad regionales.

En una publicación en su cuenta de Instagram, Seyed Abás Araqchi ha calificado este lunes de “fructífero” su encuentro con el primer ministro y ministro de Exteriores de Catar, Muhamad bin Abdulrahman Al-Thani, realizado la semana pasada en Doha, capital catarí.

Ha dicho que, durante esa reunión, se discutieron los últimos acontecimientos regionales e internacionales, así como “la necesidad de fortalecer las relaciones entre todos los países de la zona en el ámbito de la preservación de la seguridad y la estabilidad regional”.

Araqchi ha afirmado que las partes también destacaron “la importancia de mantener y reforzar la seguridad y la estabilidad en la región, especialmente en lo relativo a la cuestión de Palestina y la necesidad de poner fin a los crímenes del régimen sionista”.

En este sentido, ha expresado la disposición de Teherán para impulsar la cooperación regional en materia de seguridad y paz.

La República Islámica de Irán está preparada […] para comprometerse con el diálogo y la cooperación constructiva a través de nuevos canales, y así inaugurar una nueva etapa de cooperación regional en los ámbitos de la paz, la seguridad y la estabilidad de la región”, ha afirmado, considerando a los vecinos como una “prioridad” de Teherán.

 

Durante su encuentro, Araqchi y Al-Thani reiteraron que salvaguardar la estabilidad y la paz de Asia Occidental es una responsabilidad compartida de todos los países de la región.

La reunión tuvo lugar un día después de que Irán y Estados Unidos celebraran una primera ronda de negociaciones indirectas en Omán para resolver disputas sobre el programa nuclear pacífico iraní.

Los diálogos fueron acogidos con beneplácito desde Catar, y éste expresó su esperanza de que condujeran a un acuerdo integral que beneficiara a Teherán y Washington, a la vez que fortaleciera la seguridad y la estabilidad regionales.

Los diálogos, cuya segunda ronda se celebrará mañana, martes, 17 de febrero, en Ginebra (Suiza), se realizan tras una escalada de tensiones entre las partes a principios de enero, debido a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de recurrir a una acción militar contra Irán si éste no negocia un nuevo acuerdo. A cambio, Teherán advirtió que respondería con decisión a cualquier provocación.

Los países vecinos, entre ellos los Estados ribereños del Golfo Pérsico, han rechazado cualquier uso de la fuerza por parte de EE.UU. contra Irán, advirtiendo que una guerra con el país persa tendría consecuencias devastadoras para toda Asia Occidental.

La República Islámica ha enfatizado que no tolerará amenazas, ni presiones. Ha insistido en que, aunque opta por la diplomacia, no teme una guerra con EE.UU. y está plenamente preparada para ella, pero advierte de que cualquier mínima agresión al país, desencadenaría una guerra regional a gran escala.

ftm/ctl/tqi