• Entrada al Parque Industrial Brooklyn Navy Yard, Nueva York.
Publicada: lunes, 16 de febrero de 2026 19:07

El Ayuntamiento de Nueva York expulsó a la empresa de drones Easy Aerial debido a su cooperación militar con el ejército israelí.

La compañía se vio obligada a abandonar sus instalaciones en el complejo industrial Brooklyn Navy Yard, propiedad del municipio, aproximadamente seis semanas después de la llegada al cargo del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.

La corporación de desarrollo Brooklyn Navy Yard Development Corp. (BNY) no renovó su contrato de arrendamiento con el fabricante neoyorquino Easy Aerial, según reveló el concejal de la ciudad de Nueva York, Lincoln Restler, en su cuenta de X la semana pasada, citando el suministro de drones del fabricante a Israel.

La decisión se tomó en enero y fue formalmente finalizada por la junta directiva de Brooklyn Navy Yard la semana pasada.

Easy Aerial es un fabricante de Nueva York que suministra drones a Israel para vigilar la frontera de la Franja de Gaza. 

El concejal de Nueva York celebró la decisión y sostuvo que los bienes públicos “no debería estar alquilando espacio a empresas que producen drones que se están transformando en armas de guerra”.

En los últimos meses, la empresa había sido blanco de protestas, incluso por parte de un grupo llamado “Desmilitarizar Brooklyn Navy Yard” que exigía la salida de las compañías con vínculos con Israel de esta zona pública.

El alcalde de Nueva York ha respaldado públicamente las posturas alineadas con el movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) que apoyan la presión económica contra el régimen israelí en medio del genocido contra los palestinos.

Israel ha lanzado una guerra genocida en la Franja de Gaza desde el 7 de octubre de 2023, que ha dejado más de 72 063 palestinos muertos, 171 726 heridos y devastación que afecta al 90 % de la infraestructura civil, con un costo estimado de reconstrucción de unos 70 000 millones de dólares.

A pesar de un acuerdo de alto el fuego alcanzado el 11 de octubre del año pasado, Israel no solo continúa con la matanza casi diaria de palestinos, sino que además viola abiertamente el acuerdo, al restringir el ingreso de alimentos, medicamentos, suministros médicos, materiales de construcción y casas prefabricadas a Gaza, donde unos dos millones de palestinos –incluidos 1,5 millones de desplazados– viven en condiciones catastróficas.

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