Un artículo, publicado recientemente en el portal AXIOS, titulado “la fiebre del Shahed se extiende a Taiwánˮ, muestra la gran apuesta de Taipéi por desarrollar aviones no tripulados eficaces y económicos inspirados en el diseño del dron Shahed-136 de Irán.
Los drones kamikazes Shahed desarrollados por Irán han captado la atención global, convirtiéndose en una referencia global en la guerra moderna.
El sistema destaca por una combinación difícil de igualar: bajo coste, diseño relativamente simple, largo alcance y eficacia operativa. El Shahed-136 puede alcanzar distancias de hasta 2500 kilómetros y transportar una carga explosiva significativa, convirtiéndose en una herramienta idónea para ataques de largo alcance contra infraestructuras críticas o posiciones militares.
Por el coste de un solo misil interceptor moderno —que puede ascender a cientos de miles o incluso millones de dólares— es posible lanzar decenas de drones Shahed o sus variantes, un arma capaz de saturar, desgastar e incluso cegar las defensas aéreas enemigas y asestar golpes significativos al adversario en el campo de batalla.
Taiwán presenta el Papa Delta
Taiwán es uno de los últimos en llegar a copiar la tecnología de Shahed para desarrollar su propia aeronave no tripulada. La isla ha presentado el Papa Delta, un dron desarrollado por Thunder Tiger Corp. que toma como referencia el diseño del Shahed-136 y forma parte de los esfuerzos taiwaneses para reforzar su capacidad de disuasión frente a China.
La compañía ha divulgado pocos detalles técnicos, aunque sí ha señalado que el aparato está fabricado con aluminio estampado y tendría un coste de producción de “varias decenas de miles de dólaresˮ.
Durante la presentación, el miércoles, Allan Chi, representante de la compañía Thunder Tiger, sugirió que el sistema estaba diseñado para operaciones de largo alcance.
Se trata de un dron que “puede atacar personal, vehículos blindados o edificios — es polivalenteˮ, según la compañía.
WSJ: Todos los países quieren copiar los letales drones Shahed de Irán
Un artículo publicado recientemente en el diario estadounidense The Wall Street Journal (WSJ) titulado, “Todos los países quieren copiar los letales drones Shahed de Iránˮ, indicó que Estados Unidos y sus aliados, entre ellos Francia y el Reino Unido, compiten para desarrollar réplicas de armas de bajo costo y largo alcance como es el dron iraní Shahed.
Incluso el propio presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a afirmar durante una visita a Catar en mayo que los drones iraníes se encuentran entre los mejores del mundo y los describió como sistemas “rápidos, mortales y aterradoresˮ.
Durante el reciente conflicto, iniciado a finales de febrero, el uso de enjambre de drones avanzados y económicos iraníes —junto con misiles balísticos y de crucero— para atacar objetivos de EE.UU. e Israel, logró saturar las defensas del enemigo, infligiéndoles duros golpes. Tanto el régimen israelí como EE.UU. se vieron obligados a utilizar misiles interceptores de varios millones de dólares para interceptar drones de bajo costo iraníes, lo que vació los inventarios de interceptores de ambos aliados.
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