En una entrevista concedida a la agencia iraní de noticia IRNA, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, desmintió categóricamente el domingo las versiones difundidas en redes sociales sobre presuntas propuestas de Estados Unidos para limitar o suspender el enriquecimiento de uranio, y las calificó de “especulaciones infundadas”, pocas horas antes de que la delegación iraní partiera rumbo a Ginebra, para participar en la segunda ronda de diálogos indirectos con Washington.
“La mejor expresión para estos comentarios en Twitter y en algunos medios es ‘especulaciones sin fundamentos’. No vamos a debatir los detalles a nivel mediático. Los detalles se discuten dentro de la sala de negociación”, afirmó.
Baqai subrayó que el marco de la posición iraní es “claro” y recordó que Irán es miembro comprometido del Tratado de No Proliferación (TNP) nuclear, lo que implica tanto obligaciones como derechos. “Nuestro derecho, conforme al artículo 4, es el uso pacífico de la energía nuclear, y el enriquecimiento forma parte de ese derecho”, aseveró al mencionar que la cuestión del nivel de enriquecimiento, la proporción y el número de centrifugadoras aún no han sido abordados en ese grado de detalle en las negociaciones.
Asimismo, el portavoz indicó que el proceso actual no parte “de cero”, aunque reconoció que los acontecimientos recientes —incluido el ataque contra las instalaciones nucleares iraníes— han alterado el contexto. Aun así, sostuvo que el tema central sigue siendo el programa nuclear.
En cuanto a la desconfianza hacia Washington, afirmó que el principal obstáculo radica en “posiciones contradictorias” y en lo que describió como cambios constantes de exigencias. “Ese comportamiento dificulta la negociación y pone en duda la seriedad de la otra parte”, señaló.
También advirtió que, incluso con garantías escritas, la experiencia previa obliga a actuar con cautela, en referencia al acuerdo nuclear de 2015, respaldado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), del que posteriormente se retiró Estados Unidos.
Respecto al papel de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Baqai dijo que la agencia mantiene un rol técnico relevante y confirmó que continúan las inspecciones en instalaciones no afectadas, pese a las críticas de Teherán a la actuación de su dirección.
Finalmente, aseguró que Irán participa en las conversaciones con un equipo político, jurídico, técnico y económico completo y con un enfoque “orientado a resultados”, insistiendo en que el levantamiento de sanciones es prioritario y que la prolongación innecesaria del proceso “no beneficia a nadie”.
La delegación negociadora de la República Islámica de Irán partió la noche del domingo 15 de febrero desde Teherán con destino a Suiza, donde se celebrará la segunda ronda de conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos. El encuentro tendrá lugar en la sede de la misión diplomática de Omán en Ginebra, con la mediación del ministro de Exteriores omaní.
La primera ronda de las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington se llevó a cabo el 6 de febrero en Mascate, capital de Omán, bajo la mediación del país anfitrión. La delegación iraní estuvo encabezada por Araqchi y la estadounidense fue representada por el enviado especial de EE.UU. para Asia Occidental, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
El canciller iraní calificó la primera ronda de “un buen comienzo”. Trump, a su vez, barajó la posibilidad de alcanzar un acuerdo, al mismo tiempo que amenazó a Teherán con consecuencias “muy traumáticas”, si no acepta un acuerdo al término de las negociaciones.
Los diálogos se realizan tras semanas de la incesante retórica bélica de la Administración Trump, que amenazó con una intervención militar en Irán si éste no negociaba un nuevo acuerdo nuclear.
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