“En esta ronda de negociaciones, no hay discusión alguna sobre detener o abandonar el enriquecimiento de uranio”, ha declarado el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Rezai, subrayando que las reservas nucleares de Irán no serán transferidas fuera del país.
Rezaei ha destacado que las conversaciones en Ginebra se centran exclusivamente en el expediente nuclear y no tienen relación con el programa de misiles ni con asuntos regionales.
Asimismo, ha calificado al régimen israelí como la principal fuente de inestabilidad en la región y ha señalado que cualquier diálogo sobre amenazas del régimen debería realizarse fuera del marco de estas negociaciones y en coordinación con los países de la región, con el objetivo de garantizar el desarrollo, la estabilidad y los intereses compartidos.
El portavoz parlamentario también ha mencionado la disposición de Irán para abordar preocupaciones nucleares durante la reunión del martes, señalando que el equipo negociador ha preparado un paquete de propuestas con el fin de evitar retrasos.
No obstante, ha expresado un optimismo limitado respecto al resultado, citando una larga historia de violación de acuerdo por parte de EE.UU..
La nueva ronda de negociaciones está programada para el martes en Ginebra, luego de que la primera sesión se celebrara el 6 de febrero en Omán, en la cual el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi, describió el ambiente de las discusiones como constructivo.
La principal exigencia de Irán sigue siendo el levantamiento efectivo y verificable de las sanciones económicas. Funcionarios en Teherán han declarado reiteradamente que cualquier acuerdo sin un beneficio económico tangible carecería de sentido en la práctica.
mep/ncl/tmv
