• El canciller iraní, Abás Araqchi (c), se dirige a la sede de las negociaciones entre Teherán y Washington en Mascate, Omán, 6 de febrero de 2026.
Publicada: domingo, 15 de febrero de 2026 1:20

El Gobierno de Suiza ha informado que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se celebrarán la próxima semana en Ginebra, bajo la mediación de Omán.

Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores suizo ha anunciado este sábado que el país europeo está dispuesto a facilitar la segunda ronda del diálogo entre las dos partes.

Confirmo que el Sultanato de Omán acogerá la próxima semana en Ginebra conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Suiza acoge y apoya estas conversaciones”, ha declarado, sin especificar el día exacto.

Antes del anuncio oficial de Suiza, la agencia de noticias británica Reuters, citando fuentes familiares, afirmó que las conversaciones nucleares en Ginebra están previstas para el martes (18 de febrero).

El 6 de febrero, Mascate, capital de Omán, fue anfitrión de las negociaciones indirectas entre las delegaciones de Irán y EE.UU., encabezadas por el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi, y el enviado estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente del país norteamericano, Donald Trump.

Tras la conclusión de las conversaciones, el canciller iraní calificó la primera ronda como “un buen comienzo” y afirmó que ambas partes acordaron continuar diálogos, pero enfatizó que esto dependería de la otra parte y, por supuesto, de las decisiones que se tomaran en Teherán.

 

Según informes de medios iraníes, las pláticas abordan solamente temas nucleares y el levantamiento de las sanciones contra la nación iraní, pese a insistencia de Washington en incluir el tema de los misiles convencionales y la influencia regional de Irán.

Los diálogos se realizan tras semanas de la incesante retórica bélica de la Administración Trump, que amenazó con una intervención militar en Irán si éste no negociaba un nuevo acuerdo nuclear.

La República Islámica ha dejado en claro que no tolerará amenazas y presiones. Ha insistido en que, aunque opta por la diplomacia, no teme una guerra con EE.UU. y está plenamente preparada para ella, advirtiendo que cualquier mínima agresión al país, desencadenaría una guerra regional a gran escala.

msm