En declaraciones a los periodistas al margen de la reunión del Gabinete de Ministros celebrada este miércoles, el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), Mohamad Eslami, ha advertido al director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Rafael Grossi, sobre el compromiso de Irán con el Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP).
Grossi “es el director general de la AIEA, una entidad definida por las Naciones Unidas, y su estatuto le impone deberes claros. Esperamos que cumpla con sus obligaciones legales en su lenguaje y en sus informes”, ha afirmado Eslami.
Asimismo, Eslami ha señalado que la AIEA debe aclarar primero su postura sobre los ataques antes de exigir inspecciones en las instalaciones bombardeadas. “El organismo debe anunciar cuáles son sus procedimientos respecto a los ataques militares para que podamos actuar en consecuencia”, ha agregado.
En relación con el desarrollo del programa de energía nuclear de Irán, Eslami ha acusado a las potencias occidentales de intentar frenar el avance tecnológico del país.
El funcionario iraní ha recordado que los países desarrollados, en particular Estados Unidos, priorizan el desarrollo nuclear dentro de sus propias estrategias de seguridad nacional. “Cuando estos campos se consideran prioridades estratégicas para su propio progreso, es el derecho natural de la nación iraní priorizar también estas tecnologías”, ha apostillado.
Eslami ha subrayado que Irán está llevando adelante sus programas basándose en los intereses nacionales y que no permitirá ningún estancamiento en su desarrollo tecnológico, pese a las presiones externas.
La semana pasada, Grossi afirmó en una entrevista con Reuters que los inspectores de la AIEA no han podido acceder a tres sitios clave que fueron bombardeados durante los ataques estadounidenses e israelíes en junio pasado.
El director general de la AIEA destacó que Irán debía cumplir con sus obligaciones en el marco del TNP, advirtiendo que “esto no puede continuar así durante mucho tiempo sin que yo, lamentablemente, tenga que declararlos en incumplimiento”.
El pasado 13 de junio, Israel inició una agresión de 12 días contra Irán, atacando instalaciones militares, nucleares y civiles en Teherán y otras ciudades, lo que dejó casi 1100 muertos. A los ataques israelíes se unió una semana después Estados Unidos, bombardeando tres sitios nucleares iraníes (Fordo, Natanz e Isfahán), protegidos por la AIEA.
Pese a la agresión, Irán, en una muestra de buena fe, firmó un acuerdo con la Agencia en El Cairo (Egipto) a principios de septiembre que le permitía a la AIEA restablecer la supervisión plena. Sin embargo, el acuerdo quedó suspendido en respuesta a la aprobación de una resolución política por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) a finales de septiembre que restableció las sanciones de la ONU a Irán, acusando al país de “incumplir” su parte del acuerdo nuclear de 2015.
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