En su discurso pronunciado el martes en la reunión de la Conferencia de Desarme, el embajador y representante permanente de la República Islámica de Irán ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, Ali Bahreini, condenó los ataques de Estados Unidos y el régimen israelí a las instalaciones nucleares de Irán, calificando estas acciones como una clara violación de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y un serio golpe al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Refiriéndose a los acontecimientos de 2025, Bahreini calificó el ataque lanzado por el régimen israelí el 13 de junio contra la integridad territorial y la independencia política de la República Islámica de Irán como “ilegal, premeditado y una violación del derecho internacional”.
Denunció que, continuando con esta agresión, el 22 de junio, Estados Unidos, en coordinación con Israel, una entidad no miembro del TNP, atacó las instalaciones nucleares iraníes bajo salvaguardias en Fordo, Natanz e Isfahán, alertando que esta acción constituye una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales y el régimen de no proliferación nuclear.
“La República Islámica de Irán responderá a cualquier acto de agresión en el marco de la Carta de las Naciones Unidas, y el enriquecimiento de uranio para fines pacíficos es un derecho legítimo e innegable para Irán como miembro del TNP, a lo que nunca renunciará”, así advirtió el diplomático iraní ante cualquier amenaza extranjera; al mismo tiempo destacó la constante disposición de Irán a entablar negociaciones genuinas sin condiciones previas y basadas en el respeto mutuo.
Entretanto, el representante iraní se refirió a la iniciativa de Irán de 1974 de crear una zona libre de armas nucleares en Asia Occidental y criticó al régimen israelí, como el único obstáculo para lograr este objetivo.
En conclusión, Bahreini criticó el enfoque estadounidense de “paz a través de la fuerza”, aseverando que la paz y la seguridad sostenibles solo pueden lograrse mediante el multilateralismo, el respeto a la Carta de las Naciones Unidas y la adhesión al derecho internacional.
La guerra de 12 días estalló el 13 de junio cuando Israel atacó instalaciones militares, nucleares y civiles en Teherán y otras ciudades, dejando alrededor de 1100 muertos, entre ellos varios altos mandos militares y destacados científicos nucleares iraníes. A los ataques israelíes se unió, una semana después, Estados Unidos, que bombardeó tres sitios nucleares clave.
Irán respondió a la agresión lanzando cientos de misiles balísticos y drones contra objetivos estratégicos israelíes en los territorios ocupados, en el marco de la operación “Verdadera Promesa III”, así como contra la base aérea de Al-Udeid en Catar, la mayor instalación militar estadounidense en Asia Occidental.
El 24 de junio, mediante estas operaciones exitosas contra Israel y Estados Unidos, Irán logró detener el asalto ilegal e imponer un alto el fuego a los agresores.
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