Después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, manifestara el lunes sus intenciones de reabrir la economía del país y suspender la cuarentena por el coronavirus, muchas personas se han expresado en contra. El Gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ha ido más allá afirmando este martes que desobedecerá las órdenes del inquilino de la Casa Blanca si sus conciudadanos corren peligro.
“Si el Gobierno insiste, tendrán que enfrentarse en un reto constitucional el gobierno federal y el estatal [...]”, ha dejado claro el gobernador neoyorkino en una entrevista con la cadena estadounidense CNN.
Sus declaraciones responden a lo dicho por Trump sobre que “depende de él y no de los gobernadores estatales” decidir las actividades habituales en el país, argumentando que en su calidad de presidente “la autoridad es total”.
Cuomo, sin embargo, le ha recordado a Trump que no es un rey y no se hará lo que él quiera. “No tenemos un rey, tenemos un presidente”, le ha dicho en referencia a sus verdaderas competencias.
También ha comentado que una orden “dictatorial” de Trump para reabrir la economía del estado sería lo “peor que se pudiera hacer en este momento”.
Posteriormente, en otra entrevista con la cadena MSNBC, Cuomo ha criticado a Trump y sus conferencias de prensa. Lo tacha, por su actitud, de “exasperante”, “ofensivo” e “ignorante de los hechos”, y por ello aconseja a los gobernadores estatales que no las vean.
Estados Unidos, el tercer país más poblado del mundo, ha registrado más muertes e infecciones por el coronavirus que cualquier otro país y se ha convertido en epicentro de la enfermedad, con 25 839 y más de 610 234 contagiados hasta este martes, de acuerdo con las estadísticas mundiales del portal Worldometer.
Nueva York es el estado más afectado por la pandemia de la COVID-19, con más de un tercio de los casos confirmados en el país y aproximadamente la mitad de las víctimas mortales.
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