• El jefe de la Organización de Defensa Pasiva de Irán, el general de brigada Qolamreza Yalali.
Publicada: lunes, 16 de febrero de 2026 6:16
Actualizada: lunes, 16 de febrero de 2026 7:25

El jefe de la Organización de Defensa Pasiva de Irán dice que el país ha diseñado medidas efectivas para disuadir todo escenario hostil ideado por EE.UU. e Israel.

“Irán enfrenta amenazas en la región por Estados Unidos e Israel, y el enemigo está diseñando escenarios para asestar un golpe a la República Islámica, pero Irán está preparado para contrarrestar cualquier escenario hostil”, dijo el domingo el general de brigada Qolamreza Yalali.

Hablando con la prensa desde la ciudad de Asaluye, en la sureña provincia de Bushehr, el general Yalali declaró que las sólidas estrategias de defensa del país han obligado a los adversarios a pensarlo dos veces antes de emprender cualquier posible acción militar contra territorio iraní.

Al diseñar estrategias de defensa creíbles, la República Islámica de Irán ha logrado controlar las amenazas planteadas por Estados Unidos y el régimen sionista a un nivel de disuasión y obligar al enemigo a calcular los costos y beneficios de cualquier acción contra el país”, matizó.

Sus declaraciones se producen, mientras, desde principios de enero, Estados Unidos ha desplegado buena parte de sus activos militares, encabezados por el portaviones ‘USS Abraham Lincoln’ y su grupo de ataque en aguas regionales cercanas a Irán, y ha enviado otro portaviones el ‘USS Gerald Ford’ a la zona, amenazando una y otra vez con lanzar una acción militar contra el suelo iraní, si Teherán no negocia un nuevo acuerdo nuclear.

 

La tensión se redujo a principios de este mes cuando delegaciones de Irán y EE.UU. celebraron una ronda inicial de conversaciones nucleares en Omán y se preparan para realizar la segunda ronda el martes en Ginebra (Suiza).

El general Yalali afirmó que EE.UU. contempla tres escenarios en su enfoque actual hacia Irán: generar una fanfarria mediática sobre una posible guerra con Irán para intimidar al país, llevarlo a la mesa de negociaciones y obligarlo a dar concesiones, realizar ataques limitados para evitar un conflicto amplio y costoso, e intentar sentar las bases para una guerra regional a gran escala.

Enfatizó que Irán cuenta con planes sólidos y cuidadosamente diseñados para abordar los tres escenarios, e insistió en que el país continuará fortaleciendo sus capacidades militares mientras se esfuerza por mantener un mejor control sobre su situación económica y social.

Irán ha fijado sus líneas rojas, dejando en claro que las discusiones indirectas con EE.UU. se limitan exclusivamente al ámbito nuclear y excluyen el programa de misiles o la influencia regional del país.

La principal exigencia de Irán sigue siendo el levantamiento efectivo y verificable de las sanciones económicas. Funcionarios en Teherán han declarado reiteradamente que cualquier acuerdo sin un beneficio económico tangible carecería de sentido en la práctica.

La República Islámica ha enfatizado que no tolerará amenazas, ni presiones. Ha insistido en que, aunque opta por la diplomacia, no teme una guerra con EE.UU. y está plenamente preparada para ella, pero advierte de que cualquier mínima agresión al país, desencadenaría una guerra regional a gran escala.

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