• El presidente de Irán, Hasan Rohani, pronuncia un discurso durante la 72ª sesión de la Asamblea General de la ONU, 20 de septiembre de 2017
Publicada: jueves, 21 de septiembre de 2017 13:24

El presidente iraní, Hasan Rohani, asistió el miércoles a la 72ª sesión de la Asamblea General de la ONU. A continuación, leemos el texto íntegro de su discurso.

En el nombre de Dios, el Más Compasivo y Más Misericordioso

 

Sr. Presidente de la Asamblea General,

Sr. Secretario General,

Excelentísimos Señores,

Señoras y Señores

En primer lugar me complace felicitar al Presidente de la Asamblea General, así como a su Secretario General, el Sr. Guterres,  por su elección y también desearles éxito en el cumplimiento de su alta responsabilidad.

Hace 4 meses en las 12ª elecciones presidenciales de Irán más de 41 millones de iraníes, o sea, el 73% de la población apta para votar, mediante su presencia en las urnas, expresaron una vez más su confianza en mi programa para la moderación y respeto a los “derechos humanos y los derechos ciudadanos” en la política interna, y la adopción de un enfoque de “interacción constructiva” en cuanto a la política exterior, así como la revitalización de la economía. Este voto manifestó la madurez sociopolítica en una sociedad que desde hace tan solo cuatro décadas experimenta la gobernabilidad libre y democrática. Este voto no ha significado simplemente la elección de un presidente, sino una gran inversión política por parte de un pueblo que constituye el mayor respaldo de la República Islámica de Irán.

Los derechos humanos y los derechos ciudadanos, junto con los valores islámicos y la búsqueda de la justicia, han sido las principales demandas del pueblo de Irán desde hace más de 50 años,  y en especial, durante la Revolución islámica de 1979. Mi administración en el anterior periodo, paralelamente al avance de las negociaciones nucleares en la esfera exterior, se esforzó también por establecer los derechos ciudadanos en el escenario interno, anunciando la “Carta de Derechos Ciudadanos” y notificándola para su aplicación. La materialización de esta Carta estuvo en concordancia con las exigencias de un pueblo que hace 111 años, con la Revolucion Constitucional, y 39 años, con la Revolución Islámica, se levantó contra los regímenes dictatoriales, aspirando a restaurar sus derechos y la alteza de su dignidad humana.

Señoras y Señores;

 En esta magna tribuna internacional exclamó a viva voz que la moderación es la conducta y el método de la gran nación iraní. La moderación no es ni aislamiento ni hegemonía; la moderación no implica indiferencia, ni intransigencia.

El camino de la moderación es el camino de la paz;  pero de una paz justa e integral; no la paz para una nación, y la guerra y el conflicto para otra;

La moderación es libertad y democracia; pero de una manera inclusiva y comprensiva; no el aparente respaldo a la libertad en un lugar y al apoyo a un dictador en otro;

La moderación es la sinergia de las ideas y no la danza de las espadas;

En fin, el camino de moderación es la creación de belleza. Las mortíferas armas exportables no constituyen lo hermoso; hermosa es la paz. Las criminales sanciones no constituyen lo hermoso; hermosa es la justicia.

Nuestro enfoque se basa en la búsqueda de la paz y el respaldo a los derechos de los pueblos. Nosotros no aceptamos la opresión y defendemos al oprimido. Nosotros no amenazamos y no aceptamos amenazas de nadie. Nuestro idioma es el idioma de dignidad y no toleramos el lenguaje de la intimidación. Nosotros somos partidarios de la negociación, pero desde una posición de igualdad y respeto mutuo, con enfoque ganar-ganar.

En el mundo de hoy, la paz, la seguridad, la estabilidad y el progreso de todas las naciones están entrelazados. Es inaceptable que el pueblo palestino sea privado de los más elementales derechos humanos por parte del régimen malévolo y racista y que los usurpadores de estos territorios gocen de protección. Es inaceptable que mientras Yemen, Siria, Irak, Bahrein, Afganistán, Myanmar y tantos otros lugares viven en la miseria, la guerra y la agitación, unos cuantos aspiren a tener estabilidad, prosperidad y desarrollo a largo plazo en sus países.

 

Señor presidente,

A lo largo de su historia, Irán ha sido un bastión de tolerancia a favor de las diversas religiones y etnias. Somos el mismo pueblo que rescataron a los judíos de la servidumbre babilónica; los que abrimos nuestros brazos para acoger a los cristianos armenios, creando un "continente cultural iraní" con una variedad poco común de etnias y religiones. Es el mismo Irán que ha ayudado históricamente a los oprimidos; siglos atrás apoyamos los derechos del pueblo judío y hoy defendemos la restauración de los derechos del pueblo palestino. Irán sigue siendo el mismo Irán que busca la justicia y la tranquilidad.

Hoy en día, nosotros estamos en la primera línea de combate contra el terrorismo y el extremismo religioso en el Medio Oriente; y no por razones sectarias o étnicas, sino desde un enfoque humanista, moral y estratégico.

Irán no busca restaurar su histórico imperio, ni imponer a otros su religión oficial, ni exportar su revolución mediante la fuerza de las bayonetas. Nosotros creemos tanto en  la profundidad de nuestra cultura, en la verdad de nuestra religión y en la autenticidad de nuestra revolución que nunca buscaremos exportar estas virtudes en las mochilas de los soldados cual objetivos neo-colonizadores.

Nosotros, para promover nuestra cultura, civilización, religión y revolución, entramos en los corazones y dialogamos con la razón de las personas. Recitamos poesía y hablamos con elocuente sabiduría. Nuestros embajadores son nuestros poetas, nuestros místicos y nuestros filósofos. Con Rumí hemos cruzado hasta este lado del océano Atlántico. Con Saadi hemos penetrado el corazón de Asia. Con Hafez hemos conquistado el mundo; por lo tanto: ¿Qué necesidad tenemos de nuevas conquistas?

Excelentísimos Señores, 

Este llamado a la moderación viene de una nación que se ha comprometido con ello no solamente en palabras sino en la práctica. El acuerdo nuclear o Plan Integral de acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) es la mejor muestra de la veracidad de nuestra afirmación.

El JCPOA es el resultado de dos años de intensas negociaciones multilaterales, cuyo resultado ha sido respaldado por la comunidad internacional y el Consejo de Seguridad de las naciones Unidas, formando parte de la Resolución 2231. El JCPOA no pertenece a uno o dos países, el JCPOA es un documento del Consejo de Seguridad y pertenece a la comunidad internacional en su totalidad.

El JCPOA es la creación de una nueva forma de interacción en las actuales relaciones globales; una interacción basada en la participación y el compromiso constructivo bilateral, entre nosotros y el mundo. Hemos abierto las puertas de la interacción y la cooperación. Hemos suscrito decenas de acuerdos de desarrollo con países desarrollados, tanto de Oriente como de Occidente. Desafortunadamente, algunos se han privado de esta nueva oportunidad. Ellos se han autosancionado y ahora se sienten engañados, cuando nosotros ni hemos sido engañados ni hemos engañado a nadie. Nosotros mismos hemos determinado el alcance de nuestro programa nuclear. Nosotros hemos logrado la disuasión nuclear no a través de armas nucleares sino a través de nuestro conocimiento y - lo que es más importante – a través de la resistencia de nuestro pueblo. He aquí nuestro talento y nuestra técnica. Ellos querían despojar a Irán de armas nucleares que nunca ha tenido; y por supuesto, nosotros no estábamos y no estamos angustiados por renunciar a algo que nunca hemos tenido ni hemos pretendido tener. Es reprochable que el usurpador régimen sionista que con su arsenal nuclear amenaza la seguridad regional y global y que no está sujeto a ningún instrumento o salvaguardia internacional, aconseje a las naciones pacíficas.

Imagínense por un instante en qué situación estaría el Oriente Medio sin el Acuerdo Nuclear. Imagínense a la par de las guerras civiles, el terrorismo takfirí, las crisis humanitarias y las complejas crisis sociopolíticas en Asia Occidental, existiera además en esta zona una crisis nuclear fabricada. ¿Qué pasaría?

Les anuncio claramente que la República Islámica de Irán no será el primero en violar el JCPOA; pero ante su violación responderá de manera adecuada y contundente. Sería una lástima que este acuerdo fuese destruido por “políticos indignos” y el mundo habrá perdido una gran oportunidad. Pero tal medida nunca impedirá frenará el curso de progreso y superación de la República Islámica de Irán.

La nueva administración de Estados Unidos, al violar los pactos y compromisos internacionales, sólo destruye su propia credibilidad global y socava la confianza de los gobiernos y naciones en  cualquier negociación y compromiso futuro con ellos.

 

Señoras y Señores,

La República Islámica de Irán ha sido iniciadora de la iniciativa de una Alianza Global  en contra de la violencia y el extremismo y considera que el diálogo y las negociación sobre bases de ganar-ganar son el único camino hacia la solución de las crisis mundiales y regionales. Hemos tomado una decisión consciente de fortalecer las relaciones con nuestros vecinos y demás países de la región y de ampliar el nivel de cooperación con todos los países amigos y es imposible navegar a sortear peligrosas amenazas y complejos desafíos en esta turbulenta fase global sin expandir la interacción y las relaciones e institucionalizar el diálogo entre naciones y  pueblos.

La oratoria ignorante, burda, rencorosa y llena de datos falsos y acusaciones ridículamente infundadas, que ha sido pronunciada ayer en esta distinguida asamblea por el Presidente de EE.UU en contra del pueblo de Irán, no sólo resultó inapropiada para ser escuchada en las Naciones Unidas sino que también se contradice con las exigencias actuales de las naciones a esta reunión, o sea, el aunar los esfuerzos de los gobiernos para combatir la guerra y el terror.

Aquí mismo anuncio que las capacidades de defensa de la República Islámica de Irán, incluyendo nuestra capacidad misilística, tienen un carácter únicamente defensivo y disuasivo,  para el mantenimiento de la paz y la estabilidad regionales y la prevención de tendencias aventureras irracionales. La población de diferentes ciudades nuestras se convirtió en blanco de los ataques con misiles de largo alcance de régimen de Saddam Husein durante los 8 años de guerra que nos impuso y nosotros nunca permitiremos que tales delirios catastróficos se repitan.

La inestabilidad y la violencia en nuestra región se han exacerbado con las intervenciones militares de potencias extra-regionales - las mismas potencias que ahora con el objetivo de ampliar la intervención y vender sus armas mortíferas, acusan a Irán de fomentar la inestabilidad. Quiero subrayar que la intervención extranjera y la asignación de tareas a la población de la región sólo ampliarán y profundizarán las crisis  regionales. Las crisis en Siria, Yemen y Bahréin no tienen una solución militar y sólo pueden resueltas mediante el cese de hostilidades y la aceptación del voto y la opinión  de su población.

El Gobierno de los Estados Unidos debe explicar a su pueblo el por qué, después de gastar miles de millones de dólares de los activos de la nación y de los pueblos de la  región, en lugar de contribuir a la paz y la estabilidad, sólo ha provocado la guerra, la miseria, y la expansión del terrorismo y el extremismo en la región y el mundo.

 

Señoras y Señores,

Durante los últimos 4 años, la economía de Irán demostró que tiene un potencial poco común para el desarrollo y el crecimiento. Las sanciones económicas no solo no pudieron frenar a Irán, sino que consolidaron aún más la determinación popular para fortalecer la producción nacional. El logro de la mayor tasa de crecimiento global del año pasado demostró también que la economía iraní, con un potencial de crecimiento de miles de millones de dólares dentro de los próximos veinte años, puede convertirse en la más esperanzadora economía emergente del mundo. Nuestra política estratégica para lograr este crecimiento sostenible y equilibrado es una amplia interacción con el mundo. Tenemos la firme convicción de que el desarrollo y la seguridad sólo pueden crecer mancomunadamente y que los intereses comunes pueden ser garantes de la seguridad regional y mundial.

Irán,  que goza de las mayores reservas de petróleo y gas del mundo, está dispuesto a ayudar la seguridad energética mundial en el marco de una cooperación a largo plazo y mediante la inversión conjunta en las infraestructuras de la transportación marítima, ferroviaria y por carreteras, optimizar la capacidad de los corredores de tránsito internacional. El fortalecimiento de las infraestructuras económicas en la esfera de los gaseoductos, la red eléctrica y el transporte ferroviario y por carretera han permitido a diversos proyectos industriales producir a menor costo, con fácil acceso a los mercados nacionales y regionales. Ahora con la creación de un entorno jurídico propicio, numerosas delegaciones de inversionistas extranjeros han llegado a Irán, lo cual se la traducido en un número creciente grandes contratos de inversión conjunta y acuerdos de financiación en diversos campos.

La política del gobierno crear un ambiente jurídico aún más propicio para la inversión  en empresas basadas en el conocimiento y en diversas esferas técnicas y económicas, mediante el mejoramiento continuo de la atmósfera empresarial, la protección de los derechos de propiedad intelectual, la mejora constante de los reglamentos de dirección de las empresas y la lucha seria contra el lavado de dinero.

La seria determinación de la nación iraní es construir un Irán libre y avanzado y participar en el desarrollo de una región segura y estable basada en la moral  y el respeto del derecho internacional. En este sentido, acogemos con beneplácito la participación y cooperación de todos los inversores, intelectuales e innovadores de todo el mundo. Desde esta tarima mundial, y como representante del hospitalario pueblo iraní, invito a todos aquellos que buscan la paz, la seguridad y el progreso a través de la participación y la cooperación entre las naciones a visitar Irán y participar de este futuro esperanzador.

Señoras y Señores,

Nosotros, al creer en la decisión tomada hace cuatro años en esta asamblea general para crear un Mundo libre de Violencia y Extremismo, podemos convertir el discurso de la imposición, el unilateralismo, la intimidación y la guerra en la lógica del diálogo, la sinergia y la paz, de modo que la moderación pueda convertirse en la voz que prevalezca en todo el mundo.

Les agradezco por su atención.

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