• Miles de israelíes se manifiestan para exigir renuncia de Netanyahu
Publicada: domingo, 27 de septiembre de 2020 3:34

Miles de israelíes vuelven otro sábado más a las calles para exigir la renuncia del premier Netanyahu, acusado de corrupción y mala gestión de la pandemia.

Las multitudinarias protestas se han desarrollado este sábado en diversas ciudades de los territorios ocupados palestinos, pero la más concurrida ha tenido lugar frente a la residencia oficial del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en Al-Quds (Jerusalén).

Pese a las estrictas órdenes de confinamiento por la segunda ola del coronavirus, los manifestantes han copado las calles portando pancartas en las que se leía “desgracia”, “vergüenza” y “no robarás”; unos lemas que evidencian el rechazo al premier israelí. Varias personas, además, habían estampado en sus mascarillas frases como “Netanyahu, el (primer) ministro del delito”.

Una llamativa pancarta, sostenida por indignados israelíes, acusaba a Netanyahu de utilizar el servicio de “lavandería de la Casa Blanca”, tal como se publicó en un artículo del diario The Washington Post, según el cual, el premier israelí llevó una maleta llena de ropa sucia para que se la lavasen durante su estancia en la Casa Blanca.

Adelantándose a las protestas, la policía del régimen israelí había desplegado vehículos militares y levantado barricadas en los alrededores de la residencia de Netanyahu, ante las amenazas de los manifestantes de entrar y violentar la casa del premier.

 

Desde hace tres meses, miles de israelíes han salido en varias ocasiones a las calles de la ocupada Al-Quds para pedir la dimisión de Netanyahu, denunciando la corrupción, el desempleo y la muy mala gestión de la crisis provocada por la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.

Los datos oficiales cifran hasta el momento en 226 000 los contagiados con el nuevo coronavirus, entre ellos 61 000 casos activos. Sin embargo, unos informes indican que las autoridades israelíes ocultan el número de los afectados para que la población judía no entre en pánico.

El primer ministro de Israel está acusado formalmente de una serie de casos de corrupción, en los que supuestamente recibió obsequios de amigos multimillonarios e intercambió favores con magnates de los medios de comunicación para una cobertura más favorable de su persona y su familia.

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